jueves, 25 de octubre de 2012

[POR MÁS QUE LO PIENSO...], Antonio Martínez Sarrión



   Por más que lo pienso, no hallo mejor oficio que el de critico de haikus, puesto que tuvo un poeta «zen» japonés llamado Senroy. Evaluaba cuantos poemas se le sometían y los que juzgaba mejores se publicaban. Se calcula que hizo la crítica de dos millones y medio de piezas. También cómo no los escribio con mucho acierto. Murió en 1790, a la venerable edad de setenta y tres años. ¡Qué destino admirable! A este maestro le heredó y sustituyó en el sutil oficio su hijo mayor, y muerto éste, otro hijo. De este tercer Senroy es esta composición difícilmente mejorable por sus antecesores, hermano y padre respectivamente:

         Como gota de rocío
         sobre una hoja de loto,
         desaparezco.

ANTONIO MARTÍNEZ SARRIÓN, Escaramuzas, Alfaguara, Madrid, 2011.

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