jueves, 4 de julio de 2013

LA ESPOSA ENFERMA, Jane Kenyon


LA ESPOSA ENFERMA

La esposa enferma permaneció en el coche
mientras él hacía la compra.
Sin tener aún cincuenta años
ha aprendido lo que es no poder
abotonar un botón.

Era mediodía,
así que sólo madres con niños pequeños
y parejas jubiladas
caminaban por el enlodado aparcamiento.

Ropa de la tintorería colgaba en perchas
en los coches de los acomodados.
Con qué facilidad se movían,
con cuánta libertad,
incluso los ancianos y los relativamente débiles.

Las ventanas empezaron a empañarse.
Los coches aparcados a su lado
salieron tan deprisa
que entristecieron su corazón.

JANE KENYON, De otra manera, Pre-Textos, Valencia, 2007, p. 151.

Ilustración: Bernard Bieling

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