lunes, 14 de julio de 2008

[Aquella niebla...]

Aquella niebla fue tan fuerte, que cuando pasó había borrado los rótulos de las tiendas.

RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA

domingo, 13 de julio de 2008

MANUEL ÁNGEL RAMÍREZ, Prokofieff, Schostakovitch, Millán



MANUEL ÁNGEL RAMÍREZ
Prokofieff, Schostakovitch, Millán

SERGEI PROKOFIEFF: SONATA Nº 4 op. 29
01 Allegro molto sostenuto
02 Andante assai
03 Allegro con brio ma non leggiere
DIMITRI SCHOSTAKOVICH: SONATA Nº 2 op. 64
04 Allegretto
05 Largo
06 Moderatto (con motto)
MANUEL MILLÁN: SONATA PARA PIANO
07 Tocatta. Viso molto
08 Canción. Lento
09 Chacona. Lento




miércoles, 9 de julio de 2008

SATIE, Amarcord Wien


Pertenecientes al grupo de los ensambles de tradición clásica con vocación innovadora, el grupo de cámara austríaco Amarcord se caracteriza por un notable sentido de la calidad tonal, un amplio espectro estilístico y el puro placer de tocar. Fascinantes interpretaciones de compositores tan diversos como Ástor Piazzolla, Modest Mussorgskij y Erik Satie son completadas con sus arreglos originales de música étnica de muchos rincones del mundo. Amarcord se compone de Sebastian Gürtler (violín), Michael Williams (cello), Tommaso Huber (acordeón) y Gerhard Muthspiel (contrabajo).
Los artistas introducen el disco ´Satie´ de la siguiente manera:
“Nos hemos encontrado con Satie, y lo tomamos en serio. “Satie”, este nombre significa la maravillosa idea diminuta, el giro inesperado, la forma reducida que no quiere ser forma, el aire poético. Cuanto menos notas, más importa cómo se tocan. En la interpretación de Satie nos permitimos muchas libertades, más aún que en Piazzolla o Mussorgskij. Nuestro incentivo son las ganas de tocar, no la reproducción fiel de la obra original. El minimalismo de Satie invita a crear nuevas superficies sonoras, desafia hacer aparecer sus piezas en un nuevo contexto musical. Estos registros fueron grabados de un tirón, tal como suenan aquí los tocamos en concierto. Los arreglos se basan, en su mayoría, en las ideas del violinista Sebastian Gürtler, pero siempre encuentran su forma definitiva en el proceso de los ensayos conjuntos, a veces recién en el escenario. Nunca se llegan a terminar del todo...”





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SUDARIO, Manuel Villena

SUDARIO

con vestidos que el puro azar cosía
Antonio Martínez Sarrión

Con la tenacidad con la que el orfebre
engasta el azabache en la corona,
sin su demora,
del tuétano de mis derrotas desmadejadas
tomando voy
retahílas,
briznas de hierba con las que ir urdiendo
mi destino.

domingo, 6 de julio de 2008

[Nacemos perdidos...]



Nacemos perdidos en un bosque

La vida es un incendio.







Jesús Gázquez García

miércoles, 2 de julio de 2008

EN UNA EXPOSICIÓN, Ángel Olgoso

EN UNA EXPOSICIÓN






El desconocido, como los que saben que pronto volverán al cauce mudo de la soledad, no dejó de hablar durante toda la tarde. Coincidimos en la valoración de los dibujos de José Hernández expuestos en la galería y ello estableció una pro­ximidad de algún modo amistosa. Había algo gallináceo en su aspecto de empleado que agita nerviosamente el portafolios con una mano y arruga El Eco del Comercio con la otra. Yo apenas abrí la boca mientras fluía el curso de sus reflexio­nes y me aleccionaba en voz baja sobre morbosas patologías artísticas, antiquísimas creencias o los estigmas físicos de los mitos. No le presté especial atención hasta que un comenta­rio suyo me provocó escalofríos. Dijo que las manos de los demonios no tienen dorso, que son palmas por ambos lados. Miré con cautela alrededor. No había ya público y la noche crecía tras el cristal de la entrada. De pronto quise evitar aquella conversación, aquella compañía, aquella sala de arte. Me despedí verbalmente del desconocido, que pareció que­dar un tanto contrariado, entre la sorpresa y la curiosidad, a la espera tal vez de un gesto menos seco, de que le tendiera una tarjeta o estrechara su mano. Me alejé con las mías en los bolsillos del pantalón, de donde en ningún momento las había sacado, y reparé en lo mucho que me sudaban las pal­mas. Las cuatro.

domingo, 29 de junio de 2008

EL DOBLE, Roberto Lumbreras


EL DOBLE



A Cévar N. Sanz

Dime si no es para acojonarse, Pepe. Tú vas un domingo paseando tran­quilamente por la calle, y te encuentras con un tipo que es exactamente igual a ti. Porque, uno lleva cuarenta años mirándose en el espejo todas las mañanas, y te digo que como si me estuviera viendo en el espejo. No sé si te sitúas. Y el tipo ese me vio a mí también. Te puedes imaginar la cara que puso. Más o menos la que debí de poner yo. Y no es para menos, vamos. Figúrate. Llevo una semana sin pegar ojo. Porque, verás, que ahí no acaba la cosa. Al tipo ese le he vuelto a ver un par de veces, y el cacho desgraciado se ríe. Pero no «ja, ja, ja»; no. El tipo te echa una sonrisa retorcida, como de estar tramando algo, que te hiela la sangre. Porque la verdad es que tiene mala pinta. El tío tiene mala pinta. Conque se lo cuen­to a Ramos, ya sabes tú cómo es Ramos, y me dice que oído al parche, que ese tipo me puede meter en problemas: que ahora mismo le da por robar un banco, o se cepilla a un tío, y se me cae el pelo a mí. Qué te parece. A mí. Sin comerlo ni beberlo. Y le digo a Ramos que qué me aconseja, y me dice que está difícil, que como no me adelante yo y le haga la putada a él... Qué te parece. Así que estoy que no vivo, chico. Llevo dándole vueltas a la chocolatera desde el otro día, y no sé cómo va a acabar esto. ¡Y es que no quiero hacer un disparate!


ROBERTO LUMBRERAS