viernes, 27 de agosto de 2010

CONVENCIMIENTO, Juan Salmerón


CONVENCIMIENTO


Huyeron por una portezuela oculta tras el patíbulo.
Por su encallecido magisterio, el verdugo había tensado sogas alrededor de cuellos de mujeres infinitamente más bellas.
Ninguna, no obstante, dueña de la oratoria de esta damisela que, sin necesidad de conocer las facciones de su rostro, le había prometido amor eterno.

4 comentarios:

raquel dijo...

Vaya incauto el verdugo, sospecho que en cuanto se alejen del patíbulo la chica va a decapitar sus expectativas.

Tampoco estaría mal leer algún "ajuste de cuentas".

Francisco dijo...

Yo también tengo muchas ganas; pero

...aquí estamos de nuevo. Yo, sentado
frente al ordenador, sin bañarme. Tú,
como siempre, detrás de la pantalla, haciéndome
gestos en la música, nadando en el café ya frío.
Por la ventana veo caer la nieve. No le presto
atención, hace tiempo dejó de ser metáfora.
Pronto volverá Jannine de la universidad.
Si en diez minutos no apareces
me iré a tender la cama, a darme una ducha,
a calentar el almuerzo. Tal vez entonces
te vea dormida entre las sábanas, en las gotas
que resbalan en la cortina del baño, dejando
mensajes en la borra del café. Ya lo sabes:
si te escondes, bien; si vienes, bien. La paciencia
es una virtud que se gana con los años.


Mientras tanto te deleitas con Benítez Reyes: ¡ese es el lujo de Rota!

raquel dijo...

¡Y tanto que es un lujo: un libro que se lee en 10 minutos, con más blanco que texto, y que salga a 18 €! En estos casos compensa hacer uso de las tecnologías que ofrecen los móviles...

Francisco dijo...

Bueno, Raquel:

A Píxel te encomiendo.