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sábado, 1 de noviembre de 2014
[LA MUERTE ES DEJAR...], Ramón Gómez de la Serna & David Vela
La muerte es dejar en casa blancas con ventanas a los que ya están solos y tienen que encargarse solos del nuevo día.
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA & DAVID VELA, Ninfas y calaveras, El Patito, Santiago de Compostela, 2013, página 83.
domingo, 15 de junio de 2014
[BRAZOS DESNUDOS...], Ramón Gómez de la Serna
Brazos desnudos del verano, brazos de niña, brazos que apiadan, brazos llenos de elegancia, de candor, de finura, de diafanidad... Los brazos desnudos son la desnudez más pura, la desnudez siempre niña.
Ramón Gómez de la Serna
&
Julio Ojea
Labels: GREGUERÍAS, RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA
jueves, 29 de mayo de 2014
miércoles, 30 de abril de 2014
EL TÍO DEL IMPERMEABLE NEGRO, Ramón Gómez de la Serna
EL TÍO DEL IMPERMEABLE NEGRO
No acababa de comprender qué le pasaba a aquel hombre largo, largo, siempre con traje claro y con unos bigotes como dos cuernos en su rostro agudo y alargado. Era un hombre triste, equivocado en todas las cosas, y que no hacía falta en la vida, ninguna falta...
No se alimentaba de la vida aquel hombre; no aceptaba su parte de aire, de luz, de vida, algo que no es el alimento, ni el agua, ni la medicina.
Aquel hombre parecía el hombre metido en un canuto.
—Asómese más al balcón —le dije yo, por decirle algo, sin acabar de comprender en qué podía consistir su mal.
El hombre largo, de bigotes como cuernos de cabra de los Pirineos, señalaba atrozmente las arrugas que tenía a ambos lados de su boca, desde las comisuras de la nariz, cuando hablaba de su enfermedad.
Sólo el día que le vi por la calle, corriendo por ella, bajo un cielo despejado, con un impermeable negro, me di cuenta que era ese hombre de negocios que se pone el impermeable todos los días y se ahoga dentro de su impermeable, porque, además su impermeable es como de piel de foca, negro, abrumador, apagador de la vida, gran creador del reuma.
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA, El doctor inverosímil, Destino, Barcelona, 1981, p. 75.
miércoles, 23 de abril de 2014
[UN LIBRO ES...], Ramón Gómez de la Serna & David Vela
Un libro es un pájaro con más de cien alas para volar.
miércoles, 19 de marzo de 2014
[EL CORAZÓN ES UN PUÑO...], Ramón Gómez de la Serna
Ramón Gómez de la Serna
&
Ernie Friedlander
&
Ernie Friedlander
Labels: GREGUERÍAS, RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA
miércoles, 5 de febrero de 2014
[UN GRILLO ES...], Ramón Gómez de la Serna
Un grillo es una cucaracha fanfarrona y descocada; es lo que a la criada silenciosa y discreta la criada que canta, esa criada horripilante y chirriante, que canta un monótono canto asturiano, el mismo siempre desde hace veintitantos años que vino del pueblo; el mismo, cada vez más perdido, con más sonsonete, más abreviado, más agrillado…
Ramón Gómez de la Serna
&
Laura Migliano
Labels: GREGUERÍAS, RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA
jueves, 5 de diciembre de 2013
martes, 1 de octubre de 2013
[CUANDO SE MIRA LOS OJOS DEL GATO...], Ramón Gómez de la Serna & David Vela
Cuando se mira los ojos del gato durante el día parece que se les ha quedado encendida la luz de la alcoba.
lunes, 5 de agosto de 2013
[EN LAS PLAYAS...], Ramón Gómez de la Serna
En
las playas se pierden todas las novelas leídas y las novelas vividas.
Es un gran papel secante de todo lo que sucede en ella. De las memorias
pasadas no guarda ningún recuerdo, y donde más se pierde la presunción
del presumido es en la playa en que luce sus zapatos blancos con vivos
de charol negro.
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA, Pequeños relatos ilustrados, Ediciones de la Torre, Madrid, 1987.
Ilustración: Zinaida Serebriakova
viernes, 26 de julio de 2013
martes, 2 de julio de 2013
CHOQUE DE TRENES, Ramón Gómez de la Serna
CHOQUE DE TRENES
El choque de trenes había sido terrible, violentísimo, sangriento. Nadie se explicaba como había podido suceder. Todas las señales habían sido hechas y las agujas habían funcionado bien.
Nadie se lo explicaba, pero era bien sencillo. Las dos máquinas, llenas de una ferviente sensualidad, se habían querido montar. Estaban cansadas de verse de lejos y de no verse en el vértigo de los cruces, cuando más cerca estaban; estaban cansadas de llamarse con pitidos, de desearse con nostalgia; y como el celo de las máquinas es mayor que el terrible celo de los elefantes y los camellos, se habían querido montar, pero precisamente su celo, por lo terrible y lo impetuoso que es, es catastrófico y final.
RGDS, Caprichos, 1925.
miércoles, 22 de mayo de 2013
[EL FOTÓGRAFO...], Ramón Gómez de la Serna & Pablo Amargo
El fotógrafo nos coloca en la postura más difícil con la pretensión de que salgamos naturales.
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA, Flor de todo lo que queda, Edelvives, Zaragoza, 2012, página 80. Selección: Raúl Vacas e Isabel Castaño.
jueves, 2 de mayo de 2013
[LOS NIÑOS...], Ramón Gómez de la Serna
Los niños, al tirar el trompo en movimiento, es como si hubiesen soltado su corazón de madera en medio de la vida.
Ramón Gómez de la Serna
Labels: GREGUERÍAS, RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA
martes, 29 de enero de 2013
[LOS QUE MATAN A UNA MUJER...], Ramón Gómez de la Serna & César Fernández Arias
Los que matan a una mujer y después se suicidan debían variar el sistema: suicidarse antes y matarla después.
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA & CÉSAR FERNÁNDEZ ARIAS, 100 Greguerías ilustradas, Media Vaca, Valencia, 1999.
Labels: GREGUERÍAS, RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA
martes, 15 de enero de 2013
LOS SENOS DE DOÑA INÉS, Ramón Gómez de la Serna & Luis Seoane
LOS SENOS DE DOÑA INÉS
La única desnudez que supo don Juan de doña Inés fue la de sus senos. Los senos de doña Inés, como un solo seno o repecho bajo las tocas, mostraron el pliegue de los dos en la hora del desmayo, cuando toda sus simetría se arrugó y se la levantaron los embozos.
Después allí en la quinta Sevillana don Juan encontró los senos, los buscó, sacó moldes de ellos para su recuerdo, pues comprendía muy bien que la fatalidad le rondaba. ¿Pero cómo si perdía a doña Inés dejar de recordarla asida por el sitio más asidero, por los senos?
Por lo menos recordó siempre sus senos atados por el largo cíngulo para los senos que usan las monjas para sus senos. Comprobó que estaban, que dormía la cabeza del uno junto a la cabeza del otro, como en los medallones en que para corgerlos dentro del óvalo hay dos niños así.
Don Juan con disimulo faldeó con su cabeza los senos de doña Inés, buscando con las sienes y la mejilla el relieve de su almohada. Nunca se le pudieron olvidar.
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA, Senos, Albino y Asociados, Buenos Aires, 1979, página 39.
jueves, 17 de mayo de 2012
¿DÓNDE SUENA EL RELOJ?, Ramón Gómez de la Serna
¿DÓNDE SUENA EL RELOJ?
Un día apareció en mi casa ese que se ve en seguida, que cree que está loco y, sin embargo, no lo está. Traía esa falsa excitación del hombre sensato equivocado.
De buenas a primeras me contó toda la historia de su mal.
—Yo no tengo reloj. A mis relojes de pesas se les había caído una pesa de tanto sufrir su peso, abierta la cadena por fin. Mi reloj de bolsillo, que se me había caído con el chaleco hacía tiempo, ya no andaba; después de haberme engañado un día entero marchando como si tal cosa... ¿De dónde, pues, venía ese ruido de un reloj, de una de esas pequeñas máquinas de coser que van pespunteando el tiempo?... Busqué detrás de las cosas, abrí los cajones, saqué todo lo que había en los baúles, pero se seguía oyendo igual, sarcástico, frío, intratable corno todos los relojes... Apagué la luz para oír mejor, y en la oscuridad pensé en la moraleja de aquel ruido, pero como yo no puedo creer en ninguna moraleja, me di cuenta de que aquello era algo así como un fenómeno científico. Yo debía de estar en un peligro inminente, porque eso quería decir el que oyese el puro reloj del tiempo, el inverosímil extraplano, el latido que siempre figura en el silencio, pero que nunca tenemos la bastante sutileza para oír y que sólo si hubiera unos prismáticos para oír podríamos alcanzar ese extremo en salud.
—Se ha explicado usted muy bien... Si todos se explicasen bien, podríamos atajar casi todas las enfermedades... La angina de pecho se fragua en su corazón y tiene que dejar de fumar y hacer un régimen riguroso... ¡Qué suerte que haya usted oído el reloj!...
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA, El doctor inverosímil, Destino, Barcelona, 1981, página 113.
Ilustración: Aleksandr Rodchenko
viernes, 11 de noviembre de 2011
[LA MEDIA LUNA...], Ramón Gómez de la Serna & Cande
La media luna mete la noche entre paréntesis.
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA, Lunario de greguerías, Pre-Textos, Valencia, página 48.
FOTOS: Cande
martes, 23 de agosto de 2011
GREGUERÍAS FOTOGÉNICAS, Ramón Gómez de la Serna & Alfonso
GREGUERÍAS FOTOGÉNICAS
Las máquinas fotográficas quieren ser acordeones y los acordeones máquinas fotográficas.
***
Las máquinas registradoras nos hacen la instantánea del precio.
***
Instantánea: dos senos con jersey.
***
Hay que dejar que las imágenes se acerquen a nosotros. Nosotros nos podemos acercar a las cosas, pero no a las imágenes.
***
Álbum: cementerio de pensamientos perdidos.
***
En los cristales del ferrocarril nos hacemos la fotografía más efímera del mundo.
***
Foto artística: una mujer que se ha lavado la cabeza.
***
La luna lleva máquina fotográficas pero sólo gasta una placa cuando ve un crimen.
***
Los fotógrafos hacen constantemente fotografías a los gatos, pero los gatos son los que hacen las mejores fotos a los fotógrafos.
***
Ya llevaba la máquina colgada, ya tenía ombligo fotográfico.
***
La trompeta fotografía a quien mira.
***
Se hacían cosquillas fotográficas. Eran sensibles a la instantánea.
***
Los demás nos ven como las máquinas fotográficas al revés.
***
Le quedaba en las gafas el recuerdo de las cosas vistas. Era un fotógrafo.
***
El fotógrafo tiene el ojo que retiene lo que ve.
***
Está prohibido hacer fotografías con el ombligo.
***
Al inventarse el cine las nubes paradas en las fotografías comenzaron a andar.
***
Al asomarnos al fondo del pozo nos hacemos un retrato de náufragos.
***
La guitarra hace por el agujero de su objetivo la fotografía de los que la escuchan.
***
El ideal del aficionado a la fotografía es poseer la mejor máquina para hacer fotografías de miserables.
***
El que se quita las gafas al fotografiarse sale desvanecido.
***
Cuando el matador va a matar se coloca como fotógrafo que va a instantaneizar a la muerte.
***
Las máquinas registradoras nos hacen la instantánea del precio.
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Instantánea: dos senos con jersey.
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Hay que dejar que las imágenes se acerquen a nosotros. Nosotros nos podemos acercar a las cosas, pero no a las imágenes.
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Álbum: cementerio de pensamientos perdidos.
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En los cristales del ferrocarril nos hacemos la fotografía más efímera del mundo.
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Foto artística: una mujer que se ha lavado la cabeza.
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La luna lleva máquina fotográficas pero sólo gasta una placa cuando ve un crimen.
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Los fotógrafos hacen constantemente fotografías a los gatos, pero los gatos son los que hacen las mejores fotos a los fotógrafos.
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Ya llevaba la máquina colgada, ya tenía ombligo fotográfico.
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La trompeta fotografía a quien mira.
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Se hacían cosquillas fotográficas. Eran sensibles a la instantánea.
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Los demás nos ven como las máquinas fotográficas al revés.
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Le quedaba en las gafas el recuerdo de las cosas vistas. Era un fotógrafo.
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El fotógrafo tiene el ojo que retiene lo que ve.
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Está prohibido hacer fotografías con el ombligo.
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Al inventarse el cine las nubes paradas en las fotografías comenzaron a andar.
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Al asomarnos al fondo del pozo nos hacemos un retrato de náufragos.
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La guitarra hace por el agujero de su objetivo la fotografía de los que la escuchan.
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El ideal del aficionado a la fotografía es poseer la mejor máquina para hacer fotografías de miserables.
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El que se quita las gafas al fotografiarse sale desvanecido.
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Cuando el matador va a matar se coloca como fotógrafo que va a instantaneizar a la muerte.
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA & ALFONSO
Escribir la luz. Fotografía & literatura, Revista Litoral, nº 250, Málaga, 2010, pp. 74-75.
Labels: ALFONSO, FOTOGRAFÍA, GREGUERÍAS, RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA
lunes, 11 de julio de 2011
LA TIENDA DE LAS MANZANAS PRECIOSAS, Ramón Gómez de la Serna
LA TIENDA DE LAS MANZANAS PRECIOSAS
Los vendedores de fruta tienen a veces barbas de filósofo. Son como vegetarianos pedagógicos que se dedican a sembrar la salud en medio de la vida. Tienen algo también de boticarios frescos, naturales, espontanistas.
Aquel de la barba roja como hecha con pelos de panocha, inventó el medio más seguro de vender, pues además de titular a su frutería El Paraíso, expuso las manzanas más ruborosas de los pomares, las que son como mozas que se miran el delantal, y colocó sobre ellas un letrero en que anunciaba:
Todos los hombres mojigatos y las mujeres timoratas formaron cola a la entrada de la frutería, encintando las calles como serpiente de cola sin fin.
Los vendedores de fruta tienen a veces barbas de filósofo. Son como vegetarianos pedagógicos que se dedican a sembrar la salud en medio de la vida. Tienen algo también de boticarios frescos, naturales, espontanistas.
Aquel de la barba roja como hecha con pelos de panocha, inventó el medio más seguro de vender, pues además de titular a su frutería El Paraíso, expuso las manzanas más ruborosas de los pomares, las que son como mozas que se miran el delantal, y colocó sobre ellas un letrero en que anunciaba:
MANZANAS DEL ÁRBOL PROHIBIDO
Importación directa del Éufrates
Todos los hombres mojigatos y las mujeres timoratas formaron cola a la entrada de la frutería, encintando las calles como serpiente de cola sin fin.
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA, Disparates y otros caprichos, Menoscuarto, Palencia, 2005, p. 173.
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