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domingo, 16 de marzo de 2014

QUIJOTESCAS IV, Juan Romagnoli


QUIJOTESCAS IV

   Cuando la figura del Caballero cae tristemente derrotada por los implacables gigantes, su fiel (y condescendiente) escudero, propone:
   —Señor, ¿queréis que los enfrente yo?
   —Ni lo intentes, Sancho —responde—. ¿Cómo podrías luchar contra tan bravos gigantes si, para ti, sólo son molinos de viento?



jueves, 15 de diciembre de 2011

MODA RETRO, Juan Rogmanoli

MODA RETRO

   Un reloj cuyas agujas caminan hacia atrás: ¿es para preocuparse?, me pregunto mientras recupero el cabello, doy mi primer beso, comienzo a olvidar cómo se lee la hora, desordeno mis juguetes, digo "ajó".

sábado, 3 de diciembre de 2011

EVOLUCIÓN, Juan Romagnoli


EVOLUCIÓN

   Una célula se divide para reproducirse. Una medusa se posa en el lecho marino. Un molusco busca alimento. Un pez persigue a su presa, a su vez es perseguido. Una tortuga regresa pesadamente al mar luego de desovar. Una gaviota atrapa una cría de tortuga. Un lobo devora un ave. Un leopardo lucha ferozmente con un lobo. Un gorila devora un cachorro de felino. Un antropoide golpea con una misma piedra a un gorila, a una cebra, a un lobo, a un felino, a un ciervo. Un hombre asoma por la boca de un subterráneo y camina; hace calor y se afloja la corbata.

viernes, 25 de noviembre de 2011

SUEÑO DE MARIPOSA, Juan Romagnoli

 SUEÑO DE MARIPOSA

   Chuang-Tzú, con la picardía propia de un anciano sabio, sonríe cada vez que sus discípulos lo consultan sobre el significado de su famoso e insoluble sueño con la mariposa. Él sabe que, en este mundo ilusorio, la aparente paradoja no es tal, pero prefiere que ellos reflexionen por sí mismos sobre el asunto. Esa sonrisa es, además, un modo de despedirse: su edad es avanzada, y bien sabe que de un momento a otro la mariposa despertará.


 
Ilustración: Teresa López Western

martes, 15 de noviembre de 2011

INTIMIDAD, Juan Romagnoli


INTIMIDAD

   Quienes no saben que toco el oboe me consideran un solitario. Quienes sí lo saben, ignoran cuán solitario soy. A mí me tiene sin cuidado lo que piensen los demás.
   Cuando toco el oboe me siento acompañado. Por las mañanas practico escalas, hago ejercicios. Por las tardes ensayo las partituras. Mis dedos recorren el ébano femenino, acarician las llaves, se demoran en cada nota. Mis labios oprimen ligeramente la caña, el aire penetra con fuerza las vías respiratorias. Las notas se acumulan, las melodías se suceden. Empiezo a sentir que mis dedos se alejan, se alejan. La música, entonces, se independiza de mi cuerpo y regresa limpia para invadirme todo el ser.
   Si para entonces (como suele suceder) alguien llama a la puerta, no lo oigo, o finjo no oír. Ella es vergonzosa y no desea ser vista en mis brazos.

JUAN ROMAGNOLI, Universos ínfimos, Tres fronteras, Murcia, 2009, página 167.

martes, 8 de noviembre de 2011

TEMOR, Juan Romagnoli


TEMOR

   Es en el mundo de los sueños donde más amigos tengo. Algunos son muy traviesos. Los he comprometido a todos a ser puntuales y, no bien me duermo, paso lista. Me asusta pensar cuál sería mi suerte si alguno de ellos despertara antes que yo.

JUAN ROMAGNOLI, Universos ínfimos, Tres fronteras, Murcia, 2009, p. 45.


La llave de los sueños: René Magritte

martes, 25 de octubre de 2011

PELEAS, Juan Romagnoli


PELEAS

   Cuando discutimos, mi esposa suele decirme:
   —Con vos no se puede hablar en serio. Te comportas como un niño.
   Yo trato de controlarme y explicarle que no es así, pero me termina de enojar cuando me tapa la boca con esa papilla, y entonces la escupo y hago un berrinche.


JUAN ROMAGNOLI, Universos ínfimos, Tres fronteras, Murcia, 2009, página 80.