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miércoles, 28 de mayo de 2014

[UNO SIEPRE ES...], Benjamín Prado

   Uno siempre es rehén de lo que odia.

BENJAMÍN PRADO, Pura lógica, Hiperión, Madrid, 2012, p. 111.
&
Friedrich Kunath


jueves, 19 de diciembre de 2013

[EL ODIO ES...], Benjamín Prado




El odio es lo que hay en el lugar de los golpes que no puedes devolver.

BENJAMÍN PRADO, Pura lógica, Hiperión, Madrid, 2012, p.47.
&

miércoles, 13 de noviembre de 2013

[UN HOMBRE QUE VIENE PISANDO FUERTE...], Benjamín Prado



[...] un hombre que viene pisando fuerte, [...] es una desventaja notable cuando las tablas del puente que cruzas están carcomidas.

BENJAMÍN PRADO, Qué escondes en la mano, Alfaguara, Madrid, 2013, p. 88. 
&
Tod Browning


sábado, 9 de noviembre de 2013

[...LAS PALABRAS...], Benjamín Prado & Eloy Tizón


   Yo no la creí en ninguna de las dos cosas; por un lado, tuve la impresión de que buscaba justo aquello de lo que decía escapar, otra pareja estable; y por otro, intuía que estaba mucho peor de lo que trataba de aparentar, como mínimo igual de abatida que yo. Y si no les gusta ese adjetivo llámenlo como quieran: vapuleada, rota, hecha trizas, fuera de combate... Debería existir alguna palabra que definiera con exactitud esa forma en que nuestra vida retrocede en ocasiones, nos da la espalda y nos fuerza a partir una vez más de cero; pero no la hay. Hablamos tanto, quizás por miedo a no tener nada que decir, que no nos damos cuenta de que todavía quedan muchas cosas que todavía no tienen nombre, entre ellas algunas de las más importantes.

BENJAMÍN PRADO, Qué escondes en la mano, Alfaguara, Madrid, 2013, pp.  36-37.

**********

   Yo seguía sin encontrar la Palabra. La Palabra era importante y yo no sabía encontrarla o se me escurría entre los labios. Me faltaba práctica, en suma. La Palabra tenía sabor pero había que saber morderla y extraer todo su jugo, y no era fácil, no era fácil, yo no sabía.

ELOY TIZÓN, Técnicas de iluminación, Páginas de Espuma, Madrid, 2013, p. 27.

&
Jie Zelf



martes, 29 de octubre de 2013

[DOS PERSONAS QUE SABEN...], Benjamín Prado



Dos personas que saben que se mienten no se hacen daño.

BENJAMÍN PRADO, Qué escondes en la mano, Alfaguara, Madrid, 2013, p. 18.
&
Lorenzo Lotto

jueves, 20 de diciembre de 2012

[MENTIR A ALGUIEN...], Benjamín Prado


   Mentir a alguien es transformarlo en un desconocido.


BENJAMÍN PRADO, Pura lógica, Hiperión, Madrid, 2012, p.15.

martes, 14 de abril de 2009

LEER POESÍA, Billy Collins / Benjamín Prado

INTRODUCCIÓN A LA POESÍA

Les pido que cojan un poema
y lo sostengan al trasluz,
como una diapositiva de colores,

o que peguen la oreja a su colmena.

Les digo que suelten un ratón en el poema
y que lo vean buscar la salida,

o que entren en la habitación del poema
y palpen las paredes en busca del interruptor.

Quiero que hagan esquí acuático
en la superficie del poema
y saluden al nombre del poeta que está en la orilla.

Pero lo que quieren hacer
es amarrar al poema a una silla
y torturarlo hasta que confiese.

Empiezan dándole con una manguera,
para averiguar lo que quiere decir en realidad.



BILLY COLLINS, Navegando a solas por la habitación, DVD, Barcelona, página 43.







48

Algunos leen un poema como esos niños que van al bosque a tirarle piedras a las ardillas.

BENJAMÍN PRADO, 100 veces mentira, en Ecuador (Poesía 1986-2001), Hiperión, Madrid, 2002, página 171.






ILUSTRACIÓN: Quint Buchholz, El coleccionista de momentos, Lóguez Ediciones.
DESVÍO POR OBRAS: http://www.loguezediciones.com/product_info.php?manufacturers_id=14&products_id=109&osCsid=e8e7487b1ef4cbf4538c3e97077e6169

jueves, 25 de octubre de 2007

MALA GENTE QUE CAMINA, Benjamín Prado


Mala gente que camina demuestra que la literatura puede ser algo más que entretenimiento intrascendente. Esta novela es un instrumento de denuncia de alguno de los episodios más crueles de la dictadura franquista, que muchos han querido que permanezcan bajo el polvo del olvido.
Con el paso del tiempo, se está intentado hacer creer que la Guerra Civil y la dictadura no fueron tan cruentas. Muchos de los que vivieron en esas décadas han intentado mirar hacia atrás, olvidar lo que ocurrió y seguir adelante, para no abrir viejas heridas y volver a sentir el dolor de antaño, pero no es justo para aquellos que se llevaron la peor parte del régimen, esas personas que sufrieron más cerca las barbaridades cometidas por los sublevados.
Una de ellas fue Dolores Serna. A ella le toco vivir uno de los episodios más despiadados del franquismo: el robo de niños a presas republicanas para entregárselos a familias afines al régimen.

Raquel Vázquez

BENJAMÍN PRADO, Mala gente que camina, Alfaguara, Madrid, 2006.