TRA(D)ICIÓN Quiso condensar en una imagen el empeño de todos los poetas de todos los tiempos. A su mente acudió el fulgor de un hilo que traspasaba de mano en mano el legado. La literatura se urdía en ese mutante e inmóvil tapiz. No calculó que torpes ingenios lo deshilacharan. También el suyo. De la definitiva visita de las musas guarda una sentencia: —Nuestras palabras prestadas. Tus palabras mal dichas.
MANUEL VILLENA
GRABADO: Lola G. Saavedra

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