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sábado, 4 de junio de 2016

TE HA PREGUNTADO..., Vladimir Holan

TE HA PREGUNTADO...

Te ha preguntado una jovencita: ¿Qué es la poesía?
Le has querido decir: El hecho de que existes, sí, de que existes,
y que con miedo y asombro,
que son la prueba del milagro,
estoy dolorosamente celoso de la plenitud de tu belleza,
y que no te puedo besar ni puedo dormir contigo,
y que no tengo nada, y que el que nada tiene que ofrecer
debe cantar...

Pero no se lo has dicho, has guardado silencio,
y ella esta canción no la ha oído...

VLADIMIR HOLAN, Pero existe la música, Icaria, Barcelona, 1996, p. 143.
&
Antonio Palmerini

martes, 22 de mayo de 2012

CUANDO EL NIÑO, Vladimir Holan



CUANDO EL NIÑO
        
Cuando el niño busca en el diccionario palabras obscenas
y quiere aún más y ya no hay más
(porque los tacos son cosa de mala vida
y el abuelito barbadeoro se ha callado), empieza a imaginarlas.
Pronto, sin embargo, tentado por una simple
aunque oscura intuición
que con odio encerrara bajo siete llaves el conocimiento,
siente que es injusto el modo en que toda su luz ansiante al recobrarse,
se refleja una y otra vez en su interior
desde todos los ángulos opuestos,
al igual que el sol vuelve necesariamente a sí mismo
con todos los rayos enviados a la bacía que cuelga sobre la puerta del barbero...
Al final su cruel pureza es tan incorpórea
que ya sólo puede sentir odio
ante cualquier mujer...


VLADIMIR HOLAN, Pero existe la música, Icaria, Barcelona, 1996, p. 157.

jueves, 29 de marzo de 2012

VIDA REAL, Vladimir Holan


VIDA REAL

No es que ahora iniciemos un pleito con Dios.
¡Nosotros interferimos en su actividad!
Pues todos nosotros, por desgracia, vemos
sólo lo que resplandece.


Así, prisioneros de nosotros mismos, de nuestro acontecer,
gozamos de la ventaja de unas esposas tintineantes
y no comprendemos ya el juego
como base
y cumbre del universo.


VLADIMIR HOLAN, Pero existe la música, Icaria, Barcelona, p. 51.

domingo, 25 de marzo de 2012

EN LA ACERA, Vladimir Holan


EN LA ACERA

Es una vieja vendedora de periódicos
que cada día llega cojeando hasta aquí...
Cuando agotada ya no tiene fuerzas para llevarlo,
suelta el paquete de "Ediciones extraordinarias",
se sienta encima y se adormece...
Los que pasan delante
están tan acostumbrados que ni siquiera la ven,
y ella, misteriosa y muda como una sibila,
esconde lo que debiera ofrecer...


Empieza a llover...


VLADIMIR HOLAN, Pero existe la música, Icaria, Barcelona, p. 94.

lunes, 6 de febrero de 2012

QUIÉN SABE, Vladimir Holan


QUIÉN SABE

Cuando llueve, las montañas son uno de los indicios
de suavidad seca.
Pero quién sabe si buscados
como la sombra durante la siega,
no oímos solamente la hoja marchita
de no estar hojeando un libro demasiado viejo,
de no recordar la sutura craneal del rayo
y de no llover en el futuro.

VLADIMIR HOLAN, Pero existe la música, Icaria, Barcelona, 1996, p. 93.

viernes, 9 de septiembre de 2011

MUERTE, Vladimir Holan

MUERTE

La arrojaste de ti hace muchos años
y cerraste el lugar e intentaste olvidarlo todo.
Sabias que no estaba en la música, de modo que cantabas,
sabias que no estaba en el silencio, de modo que callabas,
sabias que no estaba en la soledad, de modo que estabas solo.
Pero, ¿qué puede haber sucedido hoy
para asustarte, como el que por la noche ve de pronto
un rayo de luz por debajo de la puerta de la habitación de al lado
donde no vive nadie desde hace muchos años?

VLADIMIR HOLAN, Abismo del abismo, Bassarai, Vitoria, 2000.