YO AMABA EL INVIERNO
En el pasado me inclinaba reverencial ante el invierno,
y escuchaba a mi cuerpo. Lluvia, lluvia, como una carta
de amor vertida con lujuria por el cielo procaz.
Invierno. Llamada. Eco hambriento de un abrazo de mujer.
Viento de lejos visible a lomos de una yegua cargada
de nubes.., blanca blanca. Amaba
el invierno, ¡me encaminaba alegre y contento
a mi cita en el húmedo universo acuoso. Con su largo pelo,
hijo del trigo y los castaños, ini chica secaba mi pelo corto.
Y no paraba de canturrear: El invierno y yo te amamos: anda,
¡quédate con nosotros! Y calentaba mi pecho
con dos tibias crías de gacela. Amaba
el invierno, lo escuchaba gota a gota.
Lluvia, lluvia, llamada nupcial para el amante:
¡Que llueva fuerte sobre mi cuerpo!... No había en
el invierno lágrimas que augurasen el final de la vida.
Era el principio, era la esperanza. ¿Y qué he de hacer
ahora, ahora que la vida se me cae como el pelo,
qué haré este invierno?
MAHMUD DARWIX, Como la flor del almendro o allende, Pre-Textos, Valencia, 2009, p. 59
miércoles, 8 de diciembre de 2010
YO AMABA EL INVIERNO, Mahmud Darwix
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martes, 16 de noviembre de 2010
AMO EL OTOÑO Y LAS SOMBRAS DEL SENTIDO, Mahmud Darwix

AMO EL OTOÑO Y LAS SOMBRAS DEL SENTIDO
Amo el otoño y las sombras del sentido, me gusta
del otoño la ambigüedad ligera de pañuelos transparentes,
como la poesía en el instante de nacer, cegada por
la incandescencia de la noche
o la oscuridad de la luz. Gatea
pero no da con el nombre de nada
Me gusta la lluvia tímida que sólo moja
a mujeres lejanas.
(En un otoño como éste, los que íbamos de boda
nos cruzamos con un funeral, y el vivo festejó
al muerto y el muerto al vivo.)
Me gusta ver a un rey inclinándose para devolver
la perla de la corona a los peces del lago
Me gusta del otoño la comuna de los colores,
sin trono para el oro humilde de las hojas de los árboles
humildes, como igual se es
en la sed de amor
Me gusta que sea la tregua de dos ejércitos pendientes
de una justa entre dos poetas
enamoradas del otoño,
pero que discrepan en las metáforas.
Me gusta del otoño la complicidad ¡entre
lo visto y lo dicho!
MAHMUD DARWIX, Como la flor del almendro o allende, Pre-Textos, Valencia, 2009, pp.53-55.
ILUSTRACIÓN: Claudia Degliuomini, El otoño, Sieteleguas, Madrid, 2007.
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