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jueves, 11 de noviembre de 2010

GRATITUD, Eloy Sánchez Rosillo & SERENATA DE SAN DIEGO, Tom Waits



GRATITUD


DURANTE muchos años fui dichoso.
Tal vez lo supe, pero no lo supe,
ni habría podido entonces admitir que lo fuera,
pues quien pretende lo absoluto
no se conforma nunca con la parte,
aunque esa parte sea casi el todo.

Mi patrimonio fue la luz del mundo;
toqué la realidad, tambien soñé,
y tuve amor, tuve en el pecho el canto.

Desde un presente que es manos vacías,
casa desierta, invierno, turbio pecho,
melancólicamente doy gracias por los dones
que no aprecié del todo cuando la vida quiso
que fulgurasen junto a mí,
por los bienes que fueron y que no fueron míos
y que luego perdí sin saber cómo.


ELOY SÁNCHEZ ROSILLO, La certeza, Tusquets, Barcelona, 2005, página 59.



SERENATA DE SAN DIEGO

Nunca vi la mañana hasta que me quedé despierto toda la noche
Nunca vi la luz del sol hasta que apagaste la luz

Nunca vi mi país hasta que estuve fuera demasiado tiempo

Nunca oí la melodía hasta que necesité la canción
Nunca vi la raya de la carretera hasta que te dejé

Nunca supe que te necesitaba hasta que me metí en un lío

Nunca dije "Te amo" hasta que te maldije inútilmente
Nunca sentí las fibras de mi corazón hasta que casi enloquecí

Nunca vi la Costa Este hasta que me fui al Oeste
Nunca vi la luz de la luna hasta que brilló desde tu pecho

Nunca vi tu corazón hasta que alguien trató de robarlo

Nunca vi tus lágrimas hasta que se deslizaron por tu rostro.


TOM WAITS, The heart of the saturday night, Asylum, 1974.

Traducción: David F. Abel, Tom Waits. Jazz. Rhythm & Blues, Máscara, Valencia, 1995, p.199.

domingo, 19 de septiembre de 2010

PLEGARIA, Eloy Sánchez Rosillo





PLEGARIA


Que este dolor tan grande no sea en vano,
que aquí, en mi pecho, poco a poco vaya
transformando en luz tanta tiniebla;

que no olvide el legado del espanto
ni la lección de la desesperanza
si alguna vez este dolor me deja.


ELOY SÁNCHEZ ROSILLO, La certeza, Tusquets, Barcelona, 2005, página 33.

domingo, 12 de septiembre de 2010

NO SABER, Eloy Sánchez Rosillo



NO SABER


Sólo la muerte dice con franqueza
-y no a quienes con ella se van: únicamente
a los que aquí se quedan tras su paso-
que algo se terminó. Todos los otros
sucesos y avatares esconden el secreto
de su final, que pasa inadvertido
al corazón y al ojo. Por fortuna, no hay
certidumbre del punto en que una cosa se acaba:
conocer hasta el fin siempre es dolor.
Así teje la vida
los días y las noches del existir. Y en ese
piadoso no saber, en esa trama de
compasiva oscuridad,
no falta nunca el hilo luminoso
de la esperanza.


ELOY SÁNCHEZ ROSILLO, La certeza, Tusquets, Barcelona, 2005, página 53.