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sábado, 28 de marzo de 2015

LA MONTAÑA NEGRA, Tomas Tranströmer


LA MONTAÑA NEGRA

En la curva siguiente el autobús se desprendió de la sombra fría de la montaña,
volvió el morro hacia el sol y se arrastró rugiente hacia arriba.
Nos apiñábamos en el autobús. También allí había un busto
del dictador envuelto en un papel de periódico. Una botella pasó de boca en boca.
La muerte, ese lunar, creció a distinta velocidad en todos.
En lo alto de la montaña, el mar azul alcanzó al cielo.

TOMAS TRANSTRÖMER, Para vivos y muertos, Hiperión, Madrid, 1992, página 118.
&
Jean Cocteau

jueves, 25 de abril de 2013

[BLANCA Y NEGRA...],



Blanca y negra,
terca urraca, en ziz zag
va por el campo.

TOMAS TRANSTRÖMER, El cielo a medio hacer, Nórdica, Madrid, 2010, p. 214.

domingo, 31 de marzo de 2013

[MÍRAME...], Tomas Traströmer & Antonio Sánchez Serrano


Mírame, estoy
como un lanchón en tierra.
Aquí soy feliz.



TOMAS TRANSTRÖMER, El cielo a medio hacer, Nórdica, Madrid, 2010.

viernes, 2 de marzo de 2012

ELEGÍA, Tomas Tranströmer


ELEGÍA

Abro la primera puerta.
Es una gran habitación soleada.
Un camión pasa por la calle
y hace vibrar la porcelana.

Abro la puerta número dos.
¡Amigos! Vosotros bebisteis la oscuridad
y os hicisteis visibles.

Puerta número tres. Una estrecha habitación de hotel.
Vistas a un callejón.
Un farol que reluce en el asfalto.
El hermoso residuo de las experiencias.

TOMAS TRANSTRÖMER, Para vivos y muertos, Hiperión, Madrid, 1992, página 94.

lunes, 23 de enero de 2012

[ME VE LA MUERTE...], Tomas Tranströmer


Me ve la muerte:
problema de ajedrez.
Ya lo ha resuelto.




TOMAS TRANSTRÖMER, El cielo a medio hacer, Nórdica, Madrid, 2010, p. 213.

Fotografía: JUAN YANES

miércoles, 4 de enero de 2012

DESPUÉS DE LA MUERTE DE ALGUIEN, Tomas Tranströmer

 DESPUÉS DE LA MUERTE DE ALGUIEN

Hubo una vez un choque
que dejó tras de sí una larga, pálida, reluciente cola de corneta.
Esta nos alberga. Hace borrosas las imágenes de la TV
Sedimenta como gotas frías en los tubos de ventilación.
        
Todavía se puede esquiar bajo el sol del invierno
entre sotos, donde aún cuelgan hojas del año pasado.
Parecen páginas arrancadas de viejas guías telefónicas
los nombres de los abonados devorados por el frío.
        
Aún sigue siendo hermoso sentir el latido del propio corazón.
Pero a menudo la sombra se siente más verdadera que el cuerpo.
El samurai parece insignificante
junto a su armadura de negras escamas de dragón.
        
        
TOMAS TRANSTRÖMER, El cielo a medio hacer, Nórdica, Madrid, 2010, página 83.

jueves, 29 de diciembre de 2011

SYROS, Tomas Tranströmer


SYROS
        
EN el puerto de Syros había barcos de carga abandonados, esperando.
Proa junto a proa junto a proa. Amarrados desde hace años.
CAPERION, Monrovia.
KRITOS, Andros.
SCOTIA, Panamá.
        
Cuadros oscuros en el agua, alguien los descolgó.
        
Como juguetes de nuestra infancia que se han hecho gigantes
y nos acusan
por lo que nunca fuimos.
        
XELATROS, Pireus.
CASSIOPEJA, Monrovia.
El mar ha terminado de leerlos.
        
Pero la vez primera que vinimos a Syros era de noche
vimos proa junto a proa a la luz de la luna y pensamos:
¡Qué flota poderosa, magníficos transportes!
        
 
TOMAS TRANSTRÖMER, El cielo a medio hacer, Nórdica, Madrid, 2010, página 63.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

[AHORA ESTÁ EL SOL BAJO...], Tomas Tranströmer & José Joaquín Moreno




Ahora está el sol bajo.
Nuestras sombras, gigantes.
Pronto, todo será sombra.



TOMAS TRANSTRÖMER, El cielo a medio hacer, Nórdica, Madrid, 2010, página 196.

Fotografía: José Joaquín Moreno

domingo, 30 de octubre de 2011

EL TAÑIDO, Tomas Tranströmer



EL TAÑIDO

Y el tordo sopló en los huesos de los muertos con su canción.
Estábamos bajo un árbol sintiendo que el tiempo se hundía
          y hundía
El cementerio y el patio de la escuela se encontraron y ensancharon
          el uno en el otro como dos corrientes en el mar.

El tañido de las campanas de la iglesia ascendió impulsado
          por la suave palanca del planeador.
Dejaron un silencio áun más enorme en la tierra.
y los pasos calmos de un árbol, los pasos calmos de un árbol.




TOMAS TRANSTRÖMER, Para vivos y muertos, Hiperión, Madrid, 1992, página 44.

sábado, 29 de octubre de 2011

[SE CAYÓ EL TECHO...], Tomas Tranströmer


Se cayó el techo
y los muertos me ven.
Éste es el rostro.

TOMAS TRANSTRÖMER, El cielo a medio hacer, Nórdica, Madrid, 2010, p. 216.

lunes, 24 de octubre de 2011

PASO DE PEATONES, Tomas Tranströmer





PASO DE PEATONES

Soplo helado en los ojos y soles que danzan
en el caleidoscopio de las lágrimas cuando cruzo
la calle que tanto me ha seguido, la calle
donde el verano groenlandés ilumina los charcos.

En torno a mí hierve toda la fuerza de la calle
que nada recuerda y nada quiere.
Muy por debajo del tráfico, en la tierra espera
el bosque no nacido, inmóvil por mil años.

Se me antoja que la calle me ve.
Tan sombría es su mirada que el sol mismo
se hace un ovillo gris en un espacio negro.
¡Pero ahora yo brillo! La calle me ve.


TOMAS TRANSTRÖMER, Para vivos y muertos, Hiperión, Madrid, 1992, página 113.

miércoles, 12 de octubre de 2011

[CABLES DE ALTA TENSIÓN...], Tomas Tranströmer


Cables de alta tensión
en el reino del frío extendidos
al Norte de la música.


TOMAS TRANSTRÖMER, El cielo a medio hacer, Nórdica, Madrid, 2010, página 196.

domingo, 9 de octubre de 2011

POSTALES NEGRAS, Tomas Tranströmer


POSTALES NEGRAS

I

La agenda llena, futuro desconocido.
El cable canturrea la canción popular sin patria.
Nieve sobre el mar inmóvil como plomo. Luchan
         sombras en el muelle.

II

En mitad de la vida sucede que llega la muerte
a tomarle medidas a la persona. Esta visita
se olvida y la vida continúa. Pero el traje
            se va cosiendo en silencio.

TOMAS TRANSTRÖMER, Para vivos y muertos, Hiperión, Madrid, 1992, página 131.

Traducción: Roberto Mascaró

viernes, 7 de octubre de 2011

EL REINO DE LA INSEGURIDAD, Tomas Tranströmer


EL REINO DE LA INSEGURIDAD

La jefa de oficina se inclina y traza una cruz
y oscilan sus pendientes como espadas de
                                                  Damocles.

Así como la frágil mariposa se hace invisible en        
                                                  el suelo
confluye el demonio con el diario abierto.

Un casco que  nadie lleva ha tomado el poder.
La tortuga madre huye volando bajo el agua.

TOMAS TRANSTRÖMER, El cielo a medio hacer, Nórdica, Madrid, 2010, página 182.

Traducción: Roberto Mascaró