miércoles, 23 de julio de 2014
[LA VIDA ES...], Omar Jayyam
domingo, 25 de noviembre de 2012
[MARC ESTUDIA...], Agustín Fernández Mallo
Labels: AGUSTIN FERNÁNDEZ MALLO, NARRATIVA
jueves, 21 de mayo de 2009
[ESTA MISMA NOCHE...], Agustín Fernández Mallo
AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO, Creta lateral travelling, Sloper, Palma de Mallorca, 2008,, pp. 46-48.
www.editorialsloper.es
miércoles, 12 de marzo de 2008
Nocilla Experience, Agustín Fernández Mallo
En la árida estepa marrón situada al suroeste de Rusia, se alza una gigantesca construcción de cristal culminada en una cúpula destinada a albergar todo cuanto uno pueda llegar a imaginar con tal de eso que imagina tenga que ver con el juego del parchís. Brilla con fulgor suprafotográfico ese bloque de cristal sólidamente clavado a una tierra de nieve inmaculada y piedras sueltas. En apariencia, un espejismo. Espacios para entrenamiento, alojamiento para cursillistas y maestros, salas de videoproyecciones, laboratorios de programación computacional destinados a pergeñar partidas, gimnasios de relajación y/o concentración orientados a los momentos previos al juego, 1 biblioteca cuya única temática son las fichas rojas, otra sólo para las amarillas, otra sólo para las azules, otra para las verdes, restaurante y dietas especiales para alumnos, 1 cantina para visitantes y 2 bibliotecas dedicadas a la Historia del parchís. Se halla en las cercanías de la ciudad de Ulan Erge, en la región rusa de Kalmykia, una zona al norte del mar Caspio que tiene forma de lengua estrangulada entre las recientes repúblicas de Ucrania y Kazajstán donde 300.000 rusos y rusas viven en la pobreza que rodea a ese gran complejo parchístico. En los mismos lindes del palacio da arranque una extensión segmentada por caminos semiasfaltados que unirá un horizonte atiborrado de postes de teléfono sin línea. Suele verse por allí alguna mula que se ha perdido; posiblemente duerma en una caseta de antiguos trasformadores eléctricos y paste entre las antenas de radio y televisión que fueron plantadas en su día. Esa piel de antenas se dibuja dentro de un círculo de borde Irregular de 2 kilómetros de radio en torno al palacio del parchís, pero no tiene nada que ver con el parchís: el gobierno ruso ubicó allí todo ese antenaje debido a las excelentes condiciones que ofrece la región en cuanto a altura, ausencia de interferencias y privilegiada situación fronteriza euroasiática. La idea del palacio había partido del presidente de la región, Iluminizhov, que como fanático jugador de ese deporte invirtió decenas de millones de euros en materializar su fantasía, obtenidos tanto de las arcas del estado como de insólitas alianzas con Gaddafi o Sadam Husein. La zona está tan arruinada que los refugiados de la guerra de Chechenia que pasan por allí se van porque no encuentran agua potable; no pocos hallan ahí la muerte que no encontraron en el campo de batalla. Los pueblos nativos de esa estepa fueron nómadas que aún conservan parte de esa forma de vida. Cuando les echan de algún lugar, o se ven sin recursos, desmontan sus casas, de las que dejan sólo los cimientos, y se van con los ladrillos, ventanas, cocinas y lavabos apilados en furgonetas y carros a otra parte. Pero el palacio del parchís está inmaculado y vacío desde que se construyó, hace ahora 10 años. Ni siquiera nadie lo ha inaugurado, y mucho menos usado o habitado. Dentro sólo se oye el viento que fuera golpea. Los libros están en sus estantes, los ordenadores cargados de programas, los platos de las cocinas limpios y perfectamente superpuestos, la carne intacta en las salas frigoríficas, los tableros de colores en las vitrinas y las fichas y cubiletes encubando teóricas partidas. También hay una radio que un obrero se dejó encendida.
Agustín Fernández Mallo, Nocilla Experience, Alfaguara, Madrid, 2008, pp. 15-16
Labels: AGUSTIN FERNÁNDEZ MALLO, NARRATIVA
sábado, 17 de noviembre de 2007
[Siempre has pensado...], Agustín Fernández Mallo
Siempre has pensado que la realidad no existe
o, por lo menos,
que la tuya la vive otro.
Quién creció entonces en esta ciudad
te dices esta noche en la que llegas a las tantas
con la alevosía del fugitivo que regresa a devolver un dinero,
a confirmar un dato, o a saldar una deuda de honor,
pilotando expectante un automóvil
como el cetáceo suicida atraviesa entre dos cabos
una línea imaginaria.
Adónde regreso si la realidad no existe,
te dices,
a una luz ya apagada en mi ventana
donde insomne agotaba el último
serie B de Tele 5 y después releía a Bataille,
a ese edifici que ahora paso de largo
donde mis ancianos padres duermen
a los corn flakes con whisky de madrugada
en El Pesquero y las frases ocurrentes copiadas
a Baudelaire, a Décima Víctima
al macarra de turno,
a un pasado que ya es literatura,
adónde,
[lo dijo Zenón, la flecha está en el aire
pero no se mueve la flecha]
si el disco en los semáforos desde entonces
está en amarillo,
si los basureros continúan parando en el Delicias Café
y prefieres seguir ruta, hacer noche
en un hostal de descampado,
confirmar que nada existe, que otra vez será,
que ya entonces te decía Bataille, escribo
para borrar mi nombre.
AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO, Joan Fontaine Odisea, La Poesía, señor Hidalgo, Barcelona, 2005, pp. 31-32.
Labels: AGUSTIN FERNÁNDEZ MALLO, OTREDAD, POESÍA
lunes, 12 de noviembre de 2007
BORGES Y YO, Agustín Fernández Mallo
BORGES Y YO
[1] versión un % plagiada:
Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo, AFM, camino por Isorope Micronation y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar e! arco de una cúpula hormigonada o el icono atrebolado que señala: Radioactive Zone. De Borges tengo noticias por el correo, y veo su nombre en una terna de ilustres de algunas web, o en un diccionario de aquellos biográficos que aún conservo y que usábamos antes de vivir en este laberinto bajo tierra. Me gusta la música de Esplendor Geométrico, los mapas pixelados, la tipografía de grano grueso, el sabor del Cola-Cao Turbo y la prosa nipona del Siglo 4; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo tan visionario que, aún después de muerto, lo convierten en el más ilustre personaje de aquella corriente estética que se dio en llamar apropiacionismo Sería exagerado afirmar que nuestra relación es amistosa u hostil, sólo es: Borges vive, se deja vivir, pata que yo pueda seguir tramando en él mi literatura y esa literatura me justifica. No me importa admitir que he logrado varias páginas simpáticas o pasables, pero esas páginas no me pueden salvar, quizá porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera de él, sino del lenguaje y la tradición Por lo demás, yo estoy destinado a perderme definitivamente y sólo algún instante de mí podrá sobrevivir en él. Poco a poco voy cediéndole todo. Le consta mi perversa costumbre de falsear y magnificar; y no le importa. El Equipo-A entendió que todas las cosas quieren perseverar en su ser; la piedra eternamente quiere ser piedra, un tigre un tigre, un isótopo un isótopo, un vikingo un vikingo. Yo he de quedar en Borges, no en mí [si es que alguien soy], y me reconozco más en sus libros que en el juego de mis pobres interpolaciones. Hace años traté de librarme de él y pasé de las mitologías de videojuego a los juegos con el tiempo y el infinito en este intestino de cemento, pero esos juegos siempre han sido de Borges y tendré que inventar otros. Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o de él. No sé cuál de los dos escribe esta página.
[2] versión iconográfica
o como el yo-yo que te compraron en tu 7º cumpleaños que rueda sobre sí mismo a la vez que va y viene entre tu mano y la máxima extensión de la cuerda. Bendito yo-yo, ego-ego, yo-yo.
Campo abierto. Antología del poema en prosa en España (1990-2005), DVD, Barcelona, 2005, pp. 182-183.
viernes, 20 de julio de 2007
Agustín Fernández Mallo, Nocilla dream
http://elarcademetaforas.blogspot.com/2008/08/nocilla-dream-agustn-fernndez-mallo_01.html
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