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viernes, 10 de julio de 2015

LA LITERATURA ES UNA COSA MUY SERIA, Fabián Vique



LA LITERATURA ES UNA COSA MUY SERIA

La literatura es una cosa muy seria.
La literatura es una casa muy siria.
La literatura es una curia muy soria.
La literatura es una cría muy rusia.
La literatura es una quimio muy camus.
La literatura es una cama muy rosa.
La literatura es una osa muy crasa.
La literatura es una caza muy recia.
La literatura es una cosa muy risia.


Fabián Vique 
&
Gernot Schwarz

miércoles, 27 de junio de 2012

PARA ACABAR DE UN VEZ CON EL DINOSAURIO, Fabián Vique


PARA ACABAR DE UN VEZ CON EL DINOSAURIO

   Entonces le dijo:
   —Perdón señor Dinosaurio, pero ¿me puede decir qué hace usted aquí, o qué hago yo en este lugar? Porque somos de realidades o por lo menos de tiempos diferentes, así que o usted está mal o yo estoy mal, o yo no soy lo que creo ser, o usted no es un dinosaurio real sino soñado o alucinado o vaya uno a saber qué. ¿Me puede sacar de una buena vez de toda esta confusión, de esta ambigüedad, de esta insoportable y angustiante bruma interpretativa?

   El dinosaurio no era muy afecto a la comunicación verbal y no le respondió. Luego lo aplastó con su enorme pata y empezó a comerlo lentamente a lo largo de los días hasta que el protagonista del célebre microrrelato quedó convertido en un puñado de huesos blancos y relucientes que todavía están allí.




Fabián Vique

miércoles, 11 de enero de 2012

LA NIÑA FEROZ, Fabián Vique


LA NIÑA FEROZ

Abuelita, abuelita. Qué lifting tan increíble te has hecho.

FABIAN VIQUE

Mil y un cuentos de una línea, Thule Ediciones, Barcelona, 2007, página 142.

viernes, 21 de octubre de 2011

SI TODO ES COMO PARECE, Fabián VIque & Julián Ferrer



SI TODO ES COMO PARECE

   Si lo que nos alumbra es el sol de la mañana y no una ilusión óptica, si son las ocho en punto y no las seis de la tarde, si hoy es seis de mayo y no veinticuatro de noviembre, si el capitán no se despertó en un mal día y lo que acaba de ordenar no es otra cosa que "fuego", si los soldados que me apuntan no olvidaron cargar los fusiles, si estamos en la realidad y no en otra pesadilla, si todo es como parece, éstas vendrían a ser mis últimas palabras.

jueves, 1 de septiembre de 2011

DUDA QUE SOBREVUELA, Fabián VIque


DUDA QUE SOBREVUELA

   Cuando uno mata por la mañana los mosquitos que bebieron nuestra sangre, ¿es un homicidio o una especie de suicidio?




sábado, 27 de agosto de 2011

UNA FLOR CADA DÍA, Fabián Vique


UNA FLOR CADA DÍA

   Según las creencias de los antiguos quiyús, si alguien deja cada día una flor sobre la tumba de la amada, al cabo de un cierto número de días (la cifra es secreta), la amada se levanta de la tumba, le revela una verdad al amado, y regresa a la tierra.
   Así lo hice. Durante años, cada día, con sol o con lluvia, con nieve o con escarcha, dejé una flor sobre la sepultura donde descansa el cuerpo de mi amada.
   Hoy, finalmente, apenas dejé la orquídea, la tierra se abrió y mi amada, resplandeciente y lozana, se elevó sobre la grava, me miró gravemente y me dijo:
   —¡Vos siempre igual, Mauricio, seguís perdiendo el tiempo con supersticiones ridículas! ¿Cuándo vas a sentar cabeza?
   Me escupió y volvió a la tumba.




domingo, 15 de mayo de 2011

FELICIDAD, Fabián Vique

FELICIDAD
        
Me gustaban sus ojos. Le saqué una foto y empapelé toda mi habitación con su mirada. Me gustaba su voz. La grabé y ahora la escucho todo el día y toda la noche. Estoy tan a gusto en mi cuarto que hace meses que no salgo.
Mi familia le rogó que viniera para sacarme del encierro. Ayer golpeó mi puerta. Me pidió que saliera, quería que diésemos un paseo. No consiguió arrancarme de mi felicidad.

jueves, 25 de noviembre de 2010

DINOSAURIOS, Augusto Monterroso, Raúl Brasca, Eduardo Berti y Fabián Vique

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

Augusto Monterroso

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LOS DINOSAURIOS, EL DINOSAURIO

Cada soñador (¿o habría que decir durmiente?) tiene su dinosaurio, aunque lo común es que no lo encuentre al despertar. Soñadores impacientes despiertan siempre antes de que sus dinosaurios lleguen, y dinosaurios impacientes se van antes de que sus soñadores despierten. Lo admirable del cuento de Monterroso consiste en presentar el único caso en el que el tiempo del soñador coincidió con la paciencia de su dinosaurio y la impaciencia de un considerable número de lectores.
Raúl Brasca
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OTRO DINOSAURIO

Cuando el dinosaurio despertó, los dioses todavía estaban allí, inventando a la carrera el resto del mundo.

Eduardo Berti
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EL DINOSAURIO EDUCADO

Cuando despertó, el dinosaurio le dijo: "Buenos días".

sábado, 30 de octubre de 2010

LA CHICA DE LA FOTOCOPIADORA, Fabián Vique

LA CHICA DE LA FOTOCOPIADORA


La chica de la fotocopiadora va perdiendo el alma a medida que fotocopia.
La chica de la fotocopiadora va perdiendo el alma a medida que fotocopia.
La chica de la fotocopiadora va perdiendo el alma a medida que fotocopia.
La chica de la fotocopiadora va perdiendo el alma a medida que fotocopia.
La chica de la fotocopiadora va perdiendo el alma a medida que fotocopia.
La chica de la fotocopiadora va perdiendo el alma a medida que fotocopia.




DESVÍO POR OBRAS: Lectura del autor