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sábado, 12 de marzo de 2016

ANDAMIOS, Seamus Heaney

ANDAMIOS


Los albañiles, cuando empiezan un edificio,
tienen cuidado de comprobar los andamios,

se aseguran de que los tablones no se deslizarán en lugares de mucho paso,
sujetan las escaleras, ajustan los tornillos en las junturas.

Y sin embargo todo esto viene abajo cuando el trabajo está terminado
mostrando muros de piedra segura y sólida.

Así pues, querida mía, si a veces parece
que hay viejos puentes rompiéndose entre tú y yo

no temas. Podemos dejar caer los andamios
confiados en que hemos edificado nuestro muro.

Seamus Heaney

HILARIO BARRERO, Lengua de madera. Antología de poesía breve en inglés, Isla de Siltolá, Sevilla, 2011,p.  273
&
Izis Bidermanas

miércoles, 4 de septiembre de 2013

LOS SEGADORES, Seamus Heaney

LOS SEGADORES

Parece que existieron hace cientos de años. Brueghel,
Tú los conocerás si te los hago reales.
Se agachan bajo el seto formando un semicírculo,
Tras la abrigada el viento se abre paso.
Son ellos, segadores. Los ojos y los tallos
Del brote surgen ya en las patatas de siembra
En la paja enterradas. Para matar el tiempo
Se lo toman con tiempo. Cada cuchillo hiende con pereza
El tubérculo en dos mitades que caen separadas
Sobre la palma de la mano: un destello lechoso,
Y, en el centro, la oscura filigrana.
¡Ah, las costumbres de almanaques! Bajo aquella retama
Que amarillea sobre ellas, compón tú mismo el friso,
Ponnos dentro a nosotros, nuestras anonimidades.



SEAMUS HEANEY, Norte, Hiperión, Madrid, 1992, p. 17.

sábado, 31 de agosto de 2013

DÍA DE BODA, Seamus Heaney


DÍA DE BODA

Tengo miedo.
El sonido se ha parado en el día
y las imágenes se repiten
sin cesar. ¿Por qué esas lágrimas,

el pesar salvaje en su rostro
fuera del taxi? Crece
el jugo del lamento
en nuestros invitados que saludan.

Tras la gran tarta estás cantando
como una novia abandonada
que persiste, demente,
y que atraviesa el ritual.

Cuando fui a los lavabos
había un corazón con una flecha
y palabras de amor. Deja que duerma
recostado en tu pecho, camino al aeropuerto.

Seamus Heaney

&
Pavel Otdelnov