Mostrando entradas con la etiqueta JOSÉ ÁNGEL VALENTE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta JOSÉ ÁNGEL VALENTE. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de julio de 2015

[LENTAS SIGUEN LAS LUNAS...], José Ángel Valente



Lentas siguen las lunas a las lunas, como cede a la luz la luz, los días a los días, el párpado tenaz al mismo sueño. Vivir es fácil. Arduo sobrevivir a lo vivido.

JOSÉ ÁNGEL VALENTE, No amanece el cantor, Tusquets, Barcelona, 1992, p. 113.
&
Kiki Smith

sábado, 6 de junio de 2015

[EN EL ESPEJO...], José Ángel Valente

  
   En el espejo se borró tu imagen. No te veía cuando me miraba.

JOSÉ ÁNGEL VALENTE, No amanece el cantor, Tusquets, Barcelona, 1992, p. 91.
&
Man Ray

miércoles, 2 de julio de 2014

[EL POEMA NO ES...], José Ángel Valente

El poema no es corto ni largo. No se mide en el plano de la extensión, sino en el plano de la duración.

JOSÉ ÁNGEL VALENTE, Diario anónimo (1959-2000), Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2011, p. 228.
&
Dee Meliken

jueves, 16 de mayo de 2013

[SI CORTAMOS EL TRONCO DEL CEREZO...], José Ángel Valente



Si cortamos el tronco del cerezo, no hallaremos las flores en él:
la primavera sola tiene
la semilla del florecer.

(Koan del árbol, versión)

JOSÉ ÁNGEL VALENTE, Notas de un simulador, Ediciones La Palma, Madrid, 1997.

martes, 16 de abril de 2013

[EN EL DIARIO DE KAFKA...], José Ángel Valente




   En el Diario de Kafka las líneas dedicadas a la primera guerra mundial no pasan de cincuenta. Pocas semanas después del comienzo de la guerra sus preocupaciones son la escritura de «La colonia penitenciaria» y el comienzo de El proceso.
   Durante la guerra, Joyce está entregado a la escritura de la primera parte del Ulises.
  El tiempo del escritor no es el tiempo de la historia. Aunque el escritor, como toda persona, pueda ser triturado por ella.


JOSÉ ÁNGEL VALENTE, Notas de un simulador, Ediciones La Palma, Madrid, 1997, p. 34.

jueves, 14 de marzo de 2013

[YO LLAMO...], José Ángel Valente

   Yo llamo a mi interlocutor tú. Él me dice tú cuando a mí se dirige. Nos llamamos igual. ¿Seríamos el mismo?


JOSÉ ÁNGEL VALENTE, Notas de un simulador, Ediciones La Palma, Madrid, 1997.

jueves, 21 de febrero de 2013

[ARLETTE SALIÓ A LA COCINA...], José Ángel Valente

  
    Arlette salió a la cocina para preparar un pastel que debía meter en el horno. Estuvo ausente diez o quince minutos. Al volver a la sala, Edmond Jabés estaba muerto donde lo había dejado, en la butaca del fondo frente a la puerta, al lado de la figura de madera hecha por Piera Rossi, sefardita y prima de Arlette.
   Estaba leyendo, al morir, el último poema de un cuaderno de Michel Leiris titulado Fissures (Fourbis, 1990). El cuaderno, de cubiertas rojas, había caído de su mano, abierto en la página del texto final. Lectura última:

Pautado,
fijado,
cercado, nada es ya nada
cuando ya nada está en suspenso.


   Leiris, a quien yo había conocido en La Habana en 1968, murió a fines del verano de 1990, algunos meses antes que Edmond Jabès. Entretanto, el último deseo de éste fue venir a España, tal vez en busca de su más distante origen. Viajó en octubre de 1990: Sevilla, Granada, Córdoba, Madrid. ¡Córdoba: la sinagoga!
   Poco tiempo antes de morir en 1991, Jabès contó a Arlette que había soñado con un día luminoso de París, en el que se iba a pasear al jardín del Luxemburgo y se encontraba allí con Leiris, que lo abrazaba alegre, sonriente, y exclamaba: ——¿Quién iba a decir que nos volveríamos a ver tan pronto?

JOSÉ ÁNGEL VALENTE, Notas de un simulador, Ediciones La Palma, Madrid, 1997, pp.
33-34.

Escultura: Piera Rossi

lunes, 18 de febrero de 2013

[EL POEMA BREVE...], José Ángel Valente



   El poema breve, escribió Poe, es el determinante de la modernidad. Los géneros breves han sido siempre géneros matrices, portadores de la semilla de un cambio de sensibilidad y de las posibilidades de imaginar. Tal es la importancia decisiva, para la escritura nuestra, de la greguería en Gómez de la Serna o de la narración breve en Borges. Pero más atrás y en otra esfera, pensemos en los madrigalistas, en Gesualdo o Monteverdi, tan cerca de la modernidad, señalaba Strawinsky. Y volviendo otra vez hacia adelante, pero en la misma esfera, nadie ignora la importancia del haikú en la estética de Webern o del lied en el universo musical de Schönberg y Mahler.

JOSÉ ÁNGEL VALENTE, Notas de un simulador, Ediciones La Palma, Madrid, 1997, pp. 29-30.

viernes, 15 de febrero de 2013

[AL AGONIZANTE...], José Ángel Valente



   Al agonizante le vierten con un gota a gota murmullos de eternidad.


JOSÉ ÁNGEL VALENTE, Notas de un simulador, Ediciones La Palma, Madrid, 1997, p. 14.