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jueves, 22 de octubre de 2015

[EL AMOR A VECES SE OCULTA...], Chantal Maillard

El amor a veces se oculta
como un pez
y habita el lodo tibio,
el fondo espeso donde yacen,
con los dioses de barro,
las plegarias que Siva no acogió.

Cuando las aguas se retiran,
a veces el amor despierta
y obliga a las barcas
a remontar el odio y la tristeza
hasta su origen
o a seguir su corriente hacia
el océano.

En el comienzo y en el fin
es uno y múltiple como la muerte
o el soplo del viento entre las hojas.

CHANTAL MAILLARD, India, Pre-Textos, Valencia, 2015, p. 211.
&
Ruth Bernhard

miércoles, 1 de julio de 2015

[LA CRUELDAD...], Chantal Maillard

   La crueldad no son las fauces del tigre en el cuello de la gacela, no, la crueldad es moral, y la moral es humana, La estupidez es humana.


CHANTAL MAILLARD, La herida en la lengua, Tusquets, Barcelona, 2015, página 169.
&
Lisette Model



lunes, 29 de junio de 2015

[CAMINAR...], Chantal Maillard


Caminar aventando el miedo
sin apenas pasado entre las alas.

CHANTAL MAILLARD, La herida en la lengua, Tusquets, Barcelona, 2015, página 49.
&
Jóse Hernández

viernes, 26 de junio de 2015

[EL DOLOR...], Chantal Maillard

   El dolor siempre acude en singular.


CHANTAL MAILLARD, La herida en la lengua, Tusquets, Barcelona, 2015, pp. 158-159.
&
Corinna Button

miércoles, 24 de junio de 2015

[YA TODO ES SOMBRA...], Chantal Maillard

Ya todo es sombra.
Hago hatillo de pérdidas.


CHANTAL MAILLARD, La herida en la lengua, Tusquets, Barcelona, 2015, página 47.
&
Nick Dawson

viernes, 29 de noviembre de 2013

[HE SEGUIDO LAS HUELLAS DE LOS LOBOS...], Chantal Maillard



He seguido las huellas de los lobos
hasta donde se trenzan las ramas de los árboles.
Les he visto clavar sus dientes en el cuello
de un corzo acorralado,
y la luz era verde y el viento acariciaba
sus vientres jadeantes.
He visto debatirse una liebre en las garras de un águila,
y el sol,
ese gran ojo ciego que se nutre
de los cuerpos inertes,
resplandecía en la montaña.
He hurgado en las entrañas de un pájaro nocturno
y en mis manos bebieron los chacales.
Sé cómo besan las serpientes: su beso es el reflejo de la luna
sobre el agua fría.
Por todas partes, en todas las cuevas
donde he velado el fuego que me consume y me alimenta
te he vuelto a conocer,
      y te he amado
en los ojos que besan las serpientes,
en la humedad del viento,
en el sol que calcina los huesos de los lobos.
Te he amado y te amo
en todo lo que muere
y en todo lo que mata
y en la raíz que corre a ras de suelo como una comadreja.


CHANTAL MAILLARD, Hainuwele y otros poemas, Tusquets, Barcelona, 2009.
&
Manuel Vilariño


sábado, 24 de marzo de 2012

[UN HOMBRE ES APLASTADO], Chantal Maillard



Un hombre es aplastado.
En este instante.
Ahora.
Un hombre es aplastado.
Hay carne reventada, hay vísceras,
líquidos que rezuman del camión y del cuerpo,
máquinas que combinan sus esencias
sobre el asfalto: extraña conjunción
de metal y tejido, lo duro con su opuesto
formando ideograma.
El hombre se ha quebrado por la cintura y hace
como una reverencia después de la función.
Nadie asistió al inicio del drama y no interesa:
lo que importa es ahora,
este instante
y la pared pintada de cal que se desconcha
sembrando de confetis el escenario.

Tuerzo la esquina. Apresuro el paso. Se hace tarde y aún no he almorzado.

 CHANTAL MAILLARD, Matar a Platón, Tusquets, 2004, p. 13.

miércoles, 15 de febrero de 2012

[UNA COMETA ROJA... ], Chantal Maillard



   Una cometa roja desciende sobre el agua. De pronto es pájaro, de pronto pez que se sumerge en el río y queda, pequeña mancha arrugada, flotando entre las flores marchitas.
   El niño ha cortado el hilo. Pequeños dioses, los niños, que se desentienden de sus errores. Una vida que acaba es el fallo de un dios que juega a las cometas.

CHANTAL MAILLARD, Diarios indios, Pre-Textos, Valencia, 2005, p. 59.

miércoles, 16 de abril de 2008

EL CÍRCULO, Chantal Maillard


CHANTAL MAILLARD



Hilos


Tusquets Editores
Barcelona, 2007
página 31



[Premio Nacional de Poesía 2007]



EL CÍRCULO


Trazar un cero en la nada.
Indefinidamente.
Trazar la nada en un círculo.
Apresada en el círculo trazando
nada. Ocuparse en el
círculo. Ocuparse.
En nada. En la nada
—¿la nada?— una oquedad.
Ocupar una oquedad.
Una oquedad de sueño, la vigilia.
Entre sueño y sueño. Una oquedad
ocupada, ocupándose
en nada.

La angustia es esa nada
que de pronto florece
en la oquedad.