lunes, 20 de septiembre de 2010

MADE IN PAKISTAN, Miguel D'Ors


MADE IN PAKISTAN


Manos pakistaníes
que en un insospechado rincón del tiempo, anónimas
y remotas, pasasteis sobre este mismo pliegue
en que ahora están las mías; que por unos momentos
dejasteis vuestra áspera tibieza
sobre este colorido que ahora mismo,
aquí en mi casa de Granada, España,
acaba de salir de su paquete,
como el pollo del huevo,
hacia la luz de un mundo con que muchos
sueñan en Pakistán
y luego os alejasteis para siempre,
al fondo de una oscura cadena de trabajo.
¿A quién pertenecíais, manos menesterosas?,
¿qué vida estaba tras vosotras, qué
ilusiones, qué rostros,
qué penas y qué nombres?, ¿qué puñado
de monedas ilusas
contasteis un minuto después de haber cerrado
este envoltorio? ¿Erais las manos de
una mujer de tez verdimorena
y cabello tirante,
llegadas de la frente sudorosa de un hijo
enfermo entre un oscuro
revoltijo de trapos, o de una
pobre escudilla, o de las ubres secas
de una cabra encerrada entre cartones?
¿O las manos de un niño –al que le estaban grandes
la camisa y los ojos–, que llegaban
ateridas después de atravesar la noche
desde un barrio harapiento, soñando con un día
del futuro, quién sabe, detener
penaltis en alguna
liga de fútbol europeo? Manos
que ahora mismo las mías adivinan y sienten
ligadas a una vida
desconocida pero que misteriosamente
es la mía también, y estrechan, en un gesto
de secreta unidad,
por encima del tiempo y la distancia.

Canción, por donde vayas
proclama que entre todas mis horas hubo una
en que en una camisa comprada en las rebajas
vi que todas las vidas son una misma Vida.



MIGUEL D'ORS, Sociedad limitada, Renacimiento, Sevilla, 2010, pp. 20-21.

3 comentarios:

xiztoria dijo...

Como siempre, muy sugerente la lectura que propones. Empiezo por alabar la imagen que es preciosa y muy oportuna.
Esta mañana leyendo el texto en un rato en la sala de profes recordaba el texto que encabezaba mi primer blog (con el impronunciablemente lago nombre "cadernodhistoriacontemporanea") Una cita que tomaba del encabezamiento de "Por quién doblan las campanas":

Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo del continente, una parte de la tierra,(...)la muerte de cada hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y por consiguiente, nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas; doblan por TI. JOHN DONNE

Francisco dijo...

La sensibilidad en la percepción del mundo que manifiesta Miguel D'Ors resulta conmovedora.Enseña a mirar para ser mejor: una poesía moral.

Me gustaría poder decir quién es autor de la fotografía (ciertamente, tan oportuna) que hallé en la red.

Saludos.

xiztoria dijo...

Acabo de leer en un blog amigo muy interesante algo que merece la pena. Sobre un libro de una pewriodista canadiense: "Marcas"
"Las marcas nos definen, son nuestro nuevo uniforme, las que nos hacen pertenecer a un grupo y a una categoría social. Todos entendemos el código y nos acogemos a las que nos retratan y con ello participamos en el complejo tinglado de una economía globalizada que vende identidades e intangibles y hurta de la vista la materia y la carne que la da forma. Las marcas son limpias y amigables, nos ofrecen elegancia y sofisticación pero tras esa imagen se esconden realidades que de vez en cuando asaltan las páginas de los periódicos."
http://www.cronosgea.es/?p=1709