miércoles, 24 de octubre de 2007

NADIE CONOCE A NADIE, Juan Bonilla


Simón, un escritor frustrado que se dedica escribir crucigramas diaríos para un periódico, recibe una misteriosa llamada que le obliga, bajo amenaza, a incluir la palabra ARLEQUINES en su próximo crucigrama.
Nadie conoce a nadie
te trasladará a un mundo de sospechas, lirismo, ironía... que te harán disfrutar hasta el último momento, puesto que la trama de esta entretenida, sorprendente, filosófica e interesante historia no te dejará indiferente.
SIN DUDA
UN GRAN LIBRO DE UN INCREÍBLE
JUAN BONILLA
Ángela Alonso
JUAN BONILLA, Nadie conoce a nadie, Ediciones B, Barcelona, 1996.

JUNTOS, NADA MAS, Anna Gavalda



Todos los personajes de esta historia van a encontarle el sentido a su vida el día en que se conozcan.

De la soledad a la felicidad o

de cómo alguien inesperado puede llegar a ofrecer

la salvación.

Fátima Carro

ANNA GAVALDA, Juntos, nada más, BARCELONA , 2004. 543 pp.

HELENA O EL MAR DEL VERANO, Julián Ayesta



Un verano

Dos adolescentes enamorados

Tres partes para contarlo

Cuatro ideas para mostrarlo:


  • Impulsos adolescentes que rayan el surrealismo

  • Bromas que se confunden con la locura del enamoramiento

  • Ensoñaciones de aire misterioso y encantado propio del primer amor, cuando se siente con toda profundidad y fuerza

  • El temor a la muerte y la amenaza del paso del tiempo junto con la felicidad del instante eterno.

Cinco letras para averiguarlo:


l é e l o


Miguel Vázquez Naveira


JULIÁN AYESTA, Helena o el mar del verano, ACANTILADO EDICIONES, 2001.

KAFKA EN LA ORILLA, Haruki Murakami



   Puede parecer una broma, pero la satisfacción que produce juntar las piezas de este rompecabezas, te hace sentir hasta más inteligente. Esta novela me ha permitido identificarme con el personaje de Kafka (incomprensión de los padres, sentir que todo el mundo va contra ti y esas cosas de la adolescencia).


Iago Orgeira



HARUKI MURAKAMI, Kafka en la orilla, BARCELONA , 2006. 592 pp.

EN TIEMPO DE PRODIGIOS, Marta Rivera de la Cruz


No lo leas
y te habrás perdido cómo se describen el dolor, el amor y la amistad.

No lo leas
y te habrás perdido una trama de ficción que bien podría ser historia real.

No lo leas
y, simplemente, te perderás una de las mejores sensaciones que la narrativa te puede proporcionar.

N O L O L E A S.

Alba Fernández
MARTA RIVERA DE LA CRUZ, En tiempo de prodigios, Planeta, 2006.

domingo, 21 de octubre de 2007

CITAS, Jorge Riechmann

CITAS

Una vez llegaste tan pronto
que no había flor que no fuese semilla
mano que no fuese garra
ni amor nocturno que el sol no descubriese
en los cines de barrio o en los parques.
Otra vez llegaste tan tarde
que el prólogo ya estaba en el epílogo
un pinzón cantaba a medianoche
las castañas asadas sabían a sobresalto
de muchachitas muertas.
A veces llegabas cabalgando una tormenta
y te asombrabas de encontrarnos empapados.
A veces custodiada por un tigre
y te ofendías mortalmente si yo le daba la mano
sin quitarme los guantes.
A veces llegabas desde detrás del tiempo
me tapabas los ojos
y yo tenía que adivinar
si el beso o la agonía
la entrega o cuántos surcos
arados en tu cuerpo por estaciones de un año
donde ya no había plaza para mí.

Hoy te estoy esperando en el momento justo.
En el fruto maduro. En la frente del día.
En una espuma que equidista de la rosa y del cenit.


Amor mío
no tardes.


JORGE RIECHMANN, Amarte sin regreso, Hiperión, Madrid, 1995.

sábado, 20 de octubre de 2007

PENÉLOPE EN EL CIRCO, Elena García de Paredes


 
PENÉLOPE EN EL CIRCO


Sabes que brincar de cama en cama como un trapecista tiene sus riesgos. Que algún día, sin avi­sar alguien, extenderá la red que proteja tu salto del vacío, y ese día caerás.
Y cuando caigas, alguien prometerá deshacer los nudos de la malla para que continúes tus acrobacias pero todas las noches, mientras duermas, alguien anudará los cabos aún más fuerte.
Elena García de Paredes