miércoles, 27 de noviembre de 2013

[TERSO EL CABELLO DE SEDA NEGRA...], Clara Janés


Terso cabello de seda negra,
nunca el labio encarnado en mariposa
se posa sobre tan suave lienzo
ni encima de esa piel ardida
por los vientos.
En lo hondo del propio pozo
se pierde definitivo el beso,
y sólo en el mutismo y la distancia
se insinúa
el tacto de la mente
entre los cuerpos.

CLARA JANÉS, Poesía erótica y amorosa, Vaso Roto, Madrid, 2010, p. 113.
&
Kansuke Yamamoto

martes, 26 de noviembre de 2013

lunes, 25 de noviembre de 2013

AUTOFAGIA, Juan Cruz López


AUTOFAGIA

   A Carla también le gustaban los puzzles. Algunas veces cogía las fotos de sus amantes y las hacía trizas. Después iba a emborracharse. Cuando regresaba por la mañana se quitaba la ropa y se revolcaba sobre los trozos de las fotografías de los hombres que la habían acompañado en aquel camino hacia no sé sabía qué forma final de autoexterminio. Luego tomaba cada uno de los trozos y se lo metía en la boca, se abría otra cerveza, le masticaba el rostro al fantasma que salía en la foto y se tragaba el pedazo. Y así con todos. Era como si quisiera recomponer en su estómago otra especie nueva de hombre que, al menos, no la dejara insatisfecha; aunque al final lo único que conseguía era vomitar una papilla grisácea de ojos, cejas, bocas, pelo, ropa, de vez en cuando alguna gorra o un cinturón, y muy de tarde en tarde algún zapato viejo o una corbata negra. Sin embargo, todo fue distinto el día en que, sin darse cuenta, se tragó la foto donde una mujer de mirada huidiza le acariciaba el pelo a un joven de gesto taciturno. Esa mañana no supo reconocer a la mujer de rostro ambiguo que la miraba desde el otro lado del espejo.


JUAN CRUZ LÓPEZ, Creación Injuve. Narrativa, Instituto de la Juventud, Madrid, 2009,  p. 25.
&
Scott Lickstein

domingo, 24 de noviembre de 2013

[MUJER, NO CREZCAS TANTO...], Jesús Aguado


Mujer, no crezcas tanto que mates el paisaje.
No agigantes tu cuerpo hasta ocultar
las albas, las tormentas, los celajes, las flores
silvestres, las gaviotas... Sobre todo el mar. Crece
recostada a mi lado, en abrazo hacia adentro
de la mirada núbil de la tierra. No cierres
con portazos de niebla el horizonte mío.
Sé invisible. Que el ojo que busca las montañas
no tropiece en tus pechos -como árboles plantados
justo enfrente, y enormes, de la ventana—, se ciegue
queriendo atravesarte, enloquezca creyéndote
montaña o simplemente se olvide de mirar.

JESÚS AGUADO, Mendigo, Renacimiento, Sevilla, 2008, p. 25.
&
Kansuke Yamamoto

sábado, 23 de noviembre de 2013

[EL EXTRANJERO...], Carlos Skliar


El extranjero. Aquel a quien los sonidos de la calle le alcanzan un poco más tarde.

viernes, 22 de noviembre de 2013

ESPEJOS, Jorge Montealegre


ESPEJOS


Pinza en mano la señora se cuida las cejas.
El chófer desenfrenado la observa en el espejo.
La señora no ceja.
El chófer frena bruscamente.
Pinza en mano la señora sin espejo siente que su ojo la mira desde la cuneta.

Jorge Montealegre

JUAN EPPLE, Brevísima relación del cuento breve de Chile, Lar, Santiago de Chile, 1989, p. 84.
&

Erwin Blumenfeld

jueves, 21 de noviembre de 2013

[QUE ESCRIBIR ES...], Eloy Tizón


   Que escribir es, en sí mismo (tiene que serlo), lo contrario del hogar: un lugar inhóspito, manicomial, un sótano con poca luz y humedad excesiva. Desde entonces dejé de buscar, me conformé con lo que tenía, me relajé. Asumí que escribir no es ese espacio apropiado para instalarse en él durante largas temporadas, sino solo para hacer visitas breves, entrar y salir, y el resto del tiempo pasarlo fuera y a ser posible lejos, cuanto más lejos mejor. Y en esto —pero solo en esto— se parece un poco a la felicidad.

ELOY TIZÓN, Técnicas de iluminación, Páginas de Espuma, Madrid, 2013, p. 73.
&
Fátima Montero