jueves, 13 de octubre de 2011

10 DE SEPTIEMBRE DE 1898, Manuel Moyano


10 DE SEPTIEMBRE DE 1898

   La dama de larga cabellera, vestida de luto riguroso, que se había registrado en el hotel Beau Rivage de Ginebra bajo el nombre de condesa de Hohenembs, era en realidad, Elisabeth de Wittelsbach, esposa de Francisco José de Habsburgo y a la sazón emperatriz de Austria. Conocida por sus excentricidades, le asqueaba el protocolo de la corte vienesa y pasaba largas horas caminando por el campo, para desesperación de su séquito. En un viaje en barco a Corfú, se había hecho amarrar al mástil en mitad de una tormenta con intención de imitar a Ulises, al héroe homérico. No menos singular era su dieta alimenticia, que alternaba ingestiones espasmódicas de dulces —su preferido era el helado do violetas— con prolongados ayunos en que sólo bebía leche y sangre de buey. Se sabe que escribió poesía y que no sintió gran amor por sus hijos; tampoco, probablemente, por ella misma. El 10 de septiembre da 1898, bajo el falso nombre de condesa de Hohenembs, se disponía a tomar un vapor en el embarcadero del lago cuando un anarquista italiano le apartó la sombrilla que llevaba y le hundió un estilete en el corazón. En declaraciones posteriores, Luigi Lucheni afirmaría que creyó haber matado “a una persona que vivía en una felicidad insolente". Sissi no murió en el acto, sin embargo. De hecho, no imaginó haber sufrido un percance tan grave y siguió caminando apoyada en su dama de honor, la condesa de Sztáray, quien nos ha relatado sus últimos momentos. Sissi le preguntó: “¿Qué quería ese hombre tan horrible?”, y luego añadió: “A lo mejor intentaba robarme el reloj”. Nada más subir a cubierta, se desplomó.

MANUEL MOYANO, La memoria de la especie, Xórdica, Zaragoza, 2005, pp. 37-38.

miércoles, 12 de octubre de 2011

[CABLES DE ALTA TENSIÓN...], Tomas Tranströmer


Cables de alta tensión
en el reino del frío extendidos
al Norte de la música.


TOMAS TRANSTRÖMER, El cielo a medio hacer, Nórdica, Madrid, 2010, página 196.

martes, 11 de octubre de 2011

PESO PERFECTO, Federico Fuertes Guzmán


PESO PERFECTO

   Una noche de junio tuve sueños intranquilos: era un gordo irresponsable, tocado con una bufanda de color marfil. Yo, que siempre he tenido el peso perfecto, me atiborraba de cajas de donuts de chocolate y litros de yogurt líquido. Era una vida difícil, asediado por los triglicéridos y el colesterol. Una noche me acostaba sudoroso y soñaba que era un hombre ínfimo, algo menos de metro y medio. Mis costillas y mis huesos parecían más numerosos que los del resto de los bañistas. Para el almuerzo me conformaba con una lata de atún y por la noche me bastaba con fumarme varios cigarros. Dormía poco y casi siempre el alba llegaba antes de la primera cabezada. En ella soñaba que era inmensamente gordo y que pasaba la vida dormitando en un sillón, soñando que era inmensamente flaco y me agarraba a las farolas para no ser vilipendiado por el viento y llegaba exhausto a casa para soñar que me aproximaba a las dos centenas de kilos y me traían a la cama las cajas de comida italiana y las tabletas de chocolate. Y al dormir me veía en otra cama, rodeado de tubos de plástico, incapaz de mover un hueso y respirando lo menos posible. Un sueño tras otro fui tensando la cuerda por uno y otro extremo, más y más...
   Hasta que desperté.
   De nuevo tengo el peso perfecto, el índice de mi mano adelantado hacia los paseantes y una novia con peluca rubia, embellecida con mechas. Vestimos a la moda y somos felices, sólo que, a veces, el calor de las tardes veraniegas choca contra el escaparate y recalienta demasiado nuestros cuerpos de plástico y látex.

FEDERICO FUERTES GUZMÁN, Los 400 golpes, e.d.a., Benalmádena, 2008, p. 134.

lunes, 10 de octubre de 2011

DIÁLOGO POÉTICO-AMOROSO, Orlando Romano


DIÁLOGO POÉTICO-AMOROSO

   ¿Qué parte de mi cuerpo te emborracha?
   ¿Qué besos de mi boca te cautivan?
   Tus piernas, cuando se marchan.
   Tus besos, de despedida.

ORLANDO ROMANO, Cápsulas mínimas, Macedonia, Morón, 2008, p.18.

domingo, 9 de octubre de 2011

POSTALES NEGRAS, Tomas Tranströmer


POSTALES NEGRAS

I

La agenda llena, futuro desconocido.
El cable canturrea la canción popular sin patria.
Nieve sobre el mar inmóvil como plomo. Luchan
         sombras en el muelle.

II

En mitad de la vida sucede que llega la muerte
a tomarle medidas a la persona. Esta visita
se olvida y la vida continúa. Pero el traje
            se va cosiendo en silencio.

TOMAS TRANSTRÖMER, Para vivos y muertos, Hiperión, Madrid, 1992, página 131.

Traducción: Roberto Mascaró

sábado, 8 de octubre de 2011

SU VIUDA Y SU VOZ, Ana María Shua


SU VIUDA Y SU VOZ
  
   De las cañerías provenía un ruido fuerte y triste al que ella suponía la voz de su marido muerto. Todas las cañerías hacen ruido, argumentaban sus amigos. En todas las cañerías se manifiesta su espíritu, decía ella. Todas las cañerías hacían ruido cuando él estaba entre nosotros, argumentaban sus amigos. Pero solamente ahora me hablan de amor, decía ella.


viernes, 7 de octubre de 2011

EL REINO DE LA INSEGURIDAD, Tomas Tranströmer


EL REINO DE LA INSEGURIDAD

La jefa de oficina se inclina y traza una cruz
y oscilan sus pendientes como espadas de
                                                  Damocles.

Así como la frágil mariposa se hace invisible en        
                                                  el suelo
confluye el demonio con el diario abierto.

Un casco que  nadie lleva ha tomado el poder.
La tortuga madre huye volando bajo el agua.

TOMAS TRANSTRÖMER, El cielo a medio hacer, Nórdica, Madrid, 2010, página 182.

Traducción: Roberto Mascaró