jueves, 14 de junio de 2012

ELOGIO DE LA MALA CONCIENCIA DE UNO MISMO, Wislawa Symborska

 
ELOGIO DE LA MALA CONCIENCIA DE UNO MISMO

El ratonero no tiene nada que reprocharse.
Los escrúpulos le son ajenos a la pantera negra.
No dudan de lo apropiado de sus actos las pirañas.
El crótalo se acepta sin complejos a sí mismo.

No existe un chacal autocrítico.
El tábano, la langosta, la tenia y el caimán
viven como viven y así están satisfechos.

De cien kilos es el corazón de la orca,
pero no le pesa.

Nada más animal
que una conciencia limpia
en el tercer planeta del Sol.



WISLAWA SZYMBORSKA, Poesía no completa, Fondo de Cultura Económica, México, 2002, p. 246.


FOTOGRAFÍA: Darister

miércoles, 13 de junio de 2012

EL CAMELLO, Eduardo Berti



EL CAMELLO

   El camello ya había pasado la mitad de su cuerpo por el ojo de la aguja cuando dijo una mentira, le crecieron algo más las dos jorobas y quedó allí atrapado para siempre.

 
Eduardo Berti

Fábula rasa, Alfaguara, Madrid, 2005, página 154.

Oasis en aguja: Aldunin

martes, 12 de junio de 2012

LA HORMIGA, María del Carmen Bernáldez Navarro




LA HORMIGA

   Acababa de planchar y entré en la cocina con la plancha aún caliente en la mano. La hormiga estaba sobre la encimera. Este año, pensé, no son como las del pasado, rojas y pequeñas; son negras y grandes. Puse la plancha sobre ella sin llegar a tocarla y salió un poco de vapor caliente. La hormiga se retorció y murió. Hacía mucho tiempo que no me sentía tan mal.



María del Carmen Bernáldez Navarro


BABELIA, 29 de junio de 2002, p. 11.

lunes, 11 de junio de 2012

QUE TRATA DE LA INDAGATORIA AL INGENIOSO CABALLERO DON MIGUEL, José Cardona López



QUE TRATA DE LA INDAGATORIA AL INGENIOSO CABALLERO DON MIGUEL

   —¿Lugar?
   —De la Mancha.
   —¿Nombre?
   —No quiero acordarme.
   —¿Por qué?
   —No sé. No quiero.
   —¿Apellido?
   —Hidalgo.
   —¿De los cuales?
   —De los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor…
   —Gracias, eso es todo.
   —…una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, …
   —¡Basta! ¡Basta!
   —… algún palomino de añadidura los domingos,…
   —¡Basta! ¡BAS-TA! Que siga el próximo caballero.

José Cardona López

GUILLERMO BUSTAMANTE ZAMUDIO & HAROLD KREMER, Antología del cuento corto colombiano, Universidad Pedagógica Nacional, Bogotá, 2006 (1994), p. 29.


domingo, 10 de junio de 2012

[LUNA ALTA...], Natsume Soseki




Luna alta:
sombras de flores de ciruelo
caen en mi almohada.

NATSUME SOSEKI, Haikús zen, Olañeta, Palma, 2012, página 35.

sábado, 9 de junio de 2012

SACRÍLEGAS, Eduardo Galeano

   Junio
9
            
SACRÍLEGAS
        
   En el año 1901, Elisa Sánchez y Marcela Gracia contrajeron matrimonio en la iglesia de San Jorge, en la ciudad gallega de A Coruña.
   Elisa y Marcela se amaban a escondidas. Para normalizar la situación, con boda, sacerdote, acta y foto, hubo que inventar un marido: Elisa se convirtió en Mario, vistió ropa de caballero, se recortó el pelo y habló con otra voz.
   Después, cuando se supo, los periódicos de toda España pusieron el grito en el cielo ante este escándalo asquerosísimo, esta inmoralidad desvergonzada, y aprovecharon tan lamentable ocasión para vender como nunca, mientras la Iglesia, engañada en su buena fe, denunciaba a la policía el sacrilegio cometido.
   Y la cacería se desató.
   Elisa y Marcela huyeron a Portugal.
   En Oporto las metieron presas.
   Cuando escaparon de la cárcel, cambiaron sus nombres y se echaron a la mar.
   En la ciudad de Buenos Aires se perdió la pista de las fugitivas.

viernes, 8 de junio de 2012

DEJAR DE SER MONO, Augusto Monterroso





DEJAR DE SER MONO

   El espíritu de investigación no tiene límites. En los Estados Unidos y en Europa han descubierto a últimas fechas que existe una especie de monos hispanoamericanos capaces de expresarse por escrito, réplicas quizá del mono diligente que a fuerza de teclear una máquina termina por escribir de nuevo, azarosamente, los sonetos de Shakespeare. Tal cosa, como es natural, llena estas buenas gentes de asombro, y no falta quien traduzca nuestros libros, ni, mucho menos, ociosos que los compren, como antes compraban las cabecitas reducidas de los jíbaros. Hace más de cuatro siglos que fray Bartolomé de las Casas pudo convencer a los europeos de que éramos humanos y de que teníamos un alma porque nos reíamos; ahora quieren convencerse de lo mismo porque escribimos.


AUGUSTO MONTERROSO, Movimiento perpetuo, Alfaguara, Madrid, 1999, p. 97.