UNA CASA PROPIA
Un piso, no. Un apartamento trasero, no. La casa de un hombre, no. La de un padre, no. Una casa toda mía. Con mi porche y mi almohada, mis bellas petunias púrpura. Mis libros y mis cuentos. Mis dos zapatos esperándome junto a la cama. nadie a quien amenazar con un palo. Sin tener que recoger la basura de nadie.
Sólo una casa silenciosa como la nieve, un espacio adonde ir, limpio como el papel antes del poema.
SANDRA CISNEROS, Una casa en Mango Street, Ediciones B, Barcelona, 1992, p. 1961.

1 comentarios:
Solo algunas soledades y algunos silencios
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