martes, 7 de enero de 2014

[NO, LOS MUERTOS NO HABLAN...], José Corredor-Matheos



No, los muertos no hablan,
pero escuchan.
Aunque puedan ser tantas
las preguntas
que querrías hacerles...
¿Lo han olvidado todo,
hasta su nombre,
o es que, por el contrario,
son memoria tan sólo?
¿Sentiste alguna vez
el aleteo insomne
de sus pasos?
No desean rozarte,
perturbar tu costumbre
de vivir.
pero te necesitan,
y tú los necesitas.
Los muertos no te ven.
como tú no los ves.
pero ellos te sienten,
como los sientes tú.
Debes saber que están
y que no esperan nada.

JOSÉ CORREDOR-MATHEOS, Desolación y vuelo. Poesía reunida (1951-2011), Tusquets, Barcelona, 2011, pp. 472-473.
&
Ür

lunes, 6 de enero de 2014

LAS OLAS, Rafael Argullol


Mientras creemos en las grandes verdades necesitamos que también los otros crean en nosotros. Por eso gritamos. Liberados de su peso, nos basta poner el mensaje en la botella sin importarnos cuándo lo arrojarán las olas ni en qué playa.

(Las olas)

domingo, 5 de enero de 2014

[ESTÁS LEYENDO...], José Corredor-Matheos


Estás leyendo
los versos de un poema
aún no escrito.


JOSÉ CORREDOR-MATHEOS, Desolación y vuelo. Poesía reunida (1951-2011), Tusquets, Barcelona, 2011, p. 341.
&
Federico Hurtado

sábado, 4 de enero de 2014

SÉ LIBRE, SÉ MÍA, Rafael Berrio



SÉ LIBRE, SÉ MÍA
    
Sé mi amor, sé mi ficción.
Sé mi túnel de la confusión.
Sé la rueda que en mí desvaría,
sé libre, sé mía.

Quítame el sueño, hazme feliz.
Sé mi culpa, mi revés, mi desliz.
Hazme creer en quien soy todavía.
Sé libre, sé mía.

Sé libre sé mía.
Sé mi golpe de gracia, mi auge y caída.
Mi malaventura, mi trance, mi mal paso en la vida.
Sé la pieza que hará un dominó de mi mundo.
Sé el error más profundo en que pueda caer.

Sé el espejo roto de mi calma mortal.
Sé mi tumba y sé mi juicio final.
Sé bajo la lluvia la flor de un día.
Sé libre, sé mía.

Sé mi hundimiento, hazme naufragar.
Ponme a salvo del honor y del hogar.
Sé la hoguera de mi dogma y mi herejía.
Sé libre, sé mía.

Sé libre sé mía,
sé mi sed turbulenta en el alma metida.
Sé mi cáliz amargo, mi ebrio placer, mi senda torcida.
Sé la pieza que hará un dominó de mi mundo.
Sé el error más profundo en que pueda caer.


RAFAEL BERRIO, Diarios, Warner Music Spain, 2013.
&




viernes, 3 de enero de 2014

PROSTITUCIÓN TEXTUAL, M Jesús Egmont



PROSTITUCIÓN TEXTUAL 

   Alternó con verbos copulativos a los que pagó con versos sueltos. 


 M Jesús Egmont

miércoles, 1 de enero de 2014

PROPÓSITOS PARA EL AÑO NUEVO, Lydia Davis


PROPÓSITOS PARA EL AÑO NUEVO        
        
   Le pregunto a mi amigo Bob cuáles son sus propósitos para el año nuevo y, encogiéndose de hombros (como queriendo decir que son los típicos o que no son nada del otro mundo), me responde que beber menos, perder unos kilitos... Luego me pregunta lo mismo a mí, pero aún no estoy preparada para responderle. Durante las vacaciones he vuelto a estudiar zen, por pura desesperación, aunque tampoco era una desesperación muy intensa. Da lo mismo una medalla que un tomate pocho, dice el libro que he estado leyendo. Tras pasar unos cuantos días dándole vueltas, creo que la respuesta más sincera a la pregunta de mi amigo Bob sería: Mi propósito para el año nuevo es aprender a verme a mí misma como si no fuera nada. ¿Estaré siendo competitiva? Bob queriendo perder unos kilos y yo queriendo aprender a verme como si no fuera nada... Ni que decir tiene que ser competitivo está fuera de lugar en cualquier filosofía budista. Una nada auténtica no es competitiva. Pero cuando lo digo no siento que esté siendo competitiva. En esos momentos me siento muy humilde, O por lo menos me parece estar siéndolo, aunque ¿puede alguien ser verdaderamente humilde desde el momento en que dice querer aprender a ser "nada"? Pero hay otro problema del cual llevo semanas queriéndole hablar a Bob: llega un momento, en la mitad de la vida, en que por fin eres lo bastante inteligente para darte cuenta de que todo es insignificante, de que ni siquiera el éxito significa nada. Sin embargo, para empezar, ¿cómo aprende una persona a verse a sí misma como si no fuera nada después de todo lo que le ha costado aprender a verse como si fuera algo? Vaya lío. Te pasas la primera mitad de la vida aprendiendo que, después de todo, eres algo, y ahora tienes que pasarte la segunda mitad aprendiendo a verte como si no fueras nada. Has sido una nada negativa y ahora lo que tienes que ser es una nada positiva. Ya me he puesto con ello, en estos primeros días del nuevo año, pero por ahora me resulta bastante difícil. Por las mañanas me acerco bastante a la nada, pero hacia el final de la tarde, esa parte de mí que es algo empieza a manifestarse. Esto sucede muchos días. Por las noches ya estoy rebosante de algo, un algo que suele ser desagradable y avasallador. Así que, llegado este punto, lo que pienso es que estoy siendo demasiado ambiciosa, y que tal vez «nada» sea mucho para empezar. Quizá de momento sólo debería tratar de ser cada día un poquito menos de lo que normalmente soy.
 

LYDIA DAVIS, Cuentos completos, Seix Barral, Barcelona, 2011, página 59.
Ilustración: Paul Hoebee