viernes, 15 de agosto de 2008

[EL ODIO DESGASTA...], Roger Wolfe

 

   El odio desgasta a quien lo siente y raras veces consigue objetivos que persigue; en lugar de aniquilar al contra­rio, llega incluso a reafirmar su importancia. La indiferen­cia, sin embargo, no desgasta a quien la practica, sino que le da más fuerza todavía; y devasta total y absolutamente a quien es víctima de ella.


ROGER WOLFE, Hay una guerra, Huerga & Fierro, Madrid, 1997, páginas 139-140.

1 comentarios:

crisisocial dijo...

Que razón lleva R. Wolfe, el odio es un autodestructor muy potente.
Pero yo creo que la indiferencia es una cura provisional, una solución efímera.