jueves, 21 de noviembre de 2013

[QUE ESCRIBIR ES...], Eloy Tizón


   Que escribir es, en sí mismo (tiene que serlo), lo contrario del hogar: un lugar inhóspito, manicomial, un sótano con poca luz y humedad excesiva. Desde entonces dejé de buscar, me conformé con lo que tenía, me relajé. Asumí que escribir no es ese espacio apropiado para instalarse en él durante largas temporadas, sino solo para hacer visitas breves, entrar y salir, y el resto del tiempo pasarlo fuera y a ser posible lejos, cuanto más lejos mejor. Y en esto —pero solo en esto— se parece un poco a la felicidad.

ELOY TIZÓN, Técnicas de iluminación, Páginas de Espuma, Madrid, 2013, p. 73.
&
Fátima Montero

2 comentarios:

x.l. dijo...

Moitísimas veces o que máis me sorprende dos teus posts é a asociación entre texto e imaxe, tal que neste caso, máis aínda tendo en conta a forza da obra de Fátima Montero e a descarnada definición de Tizón (coa que concordo). Podería ser moi interesante unha sesión (psicoanálise?) na que te 'someteras' a comentar o por que da elección de determinadas simbioses. Insistirei neso.

Francisco dijo...

Escribir, incluso para uno mismo, supone un esfuerzo ondulante, enrevesado como las patas de estas sillas que gritan que sí existe contacto; no obstante, es evidente que esa comunicación tropieza con la torsión deforme que está en nuestra naturaleza animal.

Me encantaría tumbarme y comenzar a pensar en voz alta.
Tal vez sea posible.
A veces me dejan creer que está cercano el día en el que me dejarán salir de aquí.