miércoles, 5 de octubre de 2011

SINRAZÓN, Leandro Hidalgo



SINRAZÓN

   “No tenés corazón”, le dijo un ciruja al hombre elegante por algún motivo.
   “No tenés corazón”, le dijo un taxista al hombre elegante, que hacía caso omiso.
   “No tenés corazón”, le dijo un estudiante al hombre elegante, que siguió sin mosquearse como si nada pasara.
   “No tenés corazón”, le dijo un niño, y el hombre elegante vio que efectivamente no lo tenía.
   Entonces cayó, con razón.
      

LEANDRO HIDALGO, Capacho, Macedonia, Morón, 2010, página 18.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

excelente. simplemente.
andrés ardúa.