viernes, 20 de mayo de 2011

EL FRAUDE, Raúl Sánchez Quiles

EL FRAUDE
        
     
Vivo acostado en una especie de estudio minúsculo. Apenas puedo incorporarme unos treinta grados. Mis pies y mi cabeza gozan de una autonomía reducida: diez centímetros por abajo y diez centímetros por arriba. No tengo baño ni cocina. Ni siquiera una mísera barra americana sin mujeres. Mi vivienda se limita a un rectángulo hecho casi a la medida. Eso sí, es mullido, cálido y tranquilo, extremadamente tranquilo. No tengo ni una queja de los vecinos. Lamento que está mal iluminado y que su ventilación sea prácticamente nula. Es todo interior. No hay teléfono, electrodomésticos, enchufes o tomas para la antena de televisión. Carezco de armarios y, según mis cálculos esta vivienda no supera el metro cuadrado. Llevo casi siete meses sin pagar hipoteca ni agua ni luz ni basura ni contribución urbana... Cada día estoy más convencido de que me han vendido un nicho.

 

1 comentarios:

xiztoria dijo...

Al leer este micro me he acordado de mis dos vecinos mayores de La Condesa. Cuando compraron el niño en el cementerio de Betanzos siempre decían que era el último apartamento que compraban con vistas a la ría.


P.D.
De paso un enlace con imagenes de un surrealista, Yacek Yerba, al que no conocía pero que presenta una obra muy sugerente, al estilo de algunos libros ilustrados que he disfrutado gracias a tu recomendación.

http://villafrancabarros.foroactivo.net/t27-el-surrealismo-de-yacek-yerba